Desde hace tiempo, los rumores sobre una bajada de las pensiones planeaba como posible nuevo ajuste del Gobierno, dentro de su paquete de reformas para alcanzar el objetivo del déficit. Sin embargo, si hace dos semanas, el presidente del Ejecutivo, Mariano Rajoy, aseveraba en una entrevista en televisión que esa partida «no se va a tocar», ayer la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, fue más allá, aseverando que éstas crecerán en 2013 y que se ajustarán «a la subida de la vida».
Así se manifestó la también portavoz del Gabinete central al ser preguntada sobre si desde Moncloa se compensará a los jubilados por el incremento del Índice de Precios al Consumo (IPC), tal y como marca la ley.
La dirigente popular insistió en que las pensiones solo se han dejado de revalorizar con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que tomó la decisión de congelarlas, y recordó que cuando el PP llegó al Ejecutivo, la primera decisión que adoptó fue la de fortalecer esa partida, haciendo un esfuerzo «en momentos de dificultad económica». «El presidente ya lo ha dicho. Si hay un esfuerzo que hay que hacer y una política que no se debe tocar son las pensiones», subrayó.
En cuanto a la posible petición de un rescate, Sáenz de Santamaría aseguró que ésta es una «decisión difícil», que hay que pensar mucho. «Esto es como cuando uno va a comprarse una casa. No se decide de la misma manera comprarse una camiseta que una vivienda. Uno piensa mucho la hipoteca que le dan, en qué condiciones y qué le va a suponer y ese mismo procedimiento y ese mismo esquema mental es el que está siguiendo el Gobierno», explicó la portavoz.
Mientras, la agencia de calificación Standard&Poor’s (S&P) puso la nota negra a la jornada, al prever que la economía española se contraerá un 1,8% este año y un 1,4% en 2013, en comparación con su anterior estimación del 1,7% para 2012 y el 0,6% para el próximo ejercicio. Unas cifras más pesimistas que las del Gobierno, que espera una contracción del PIB del 1,5% y del 0,5%, respectivamente.
Respecto al mercado laboral, confía en que la tasa de paro cierre este año en el 25,5%, por encima del 24,6% estimado por el Ejecutivo de Rajoy.
