Castilla y León cuenta con 1.128 personas refugiadas procedentes de Ucrania. Según informó este jueves el portavoz de la Junta, Carlos Fernández Carriedo, el número dobla a los de la semana anterior, siendo fundamentalmente mujeres y menores de edad. Asimismo, explicó que entre estas personas, 828 de ellas cuentan ya con una tarjeta sanitaria de desplazado y 270 menores han sido insertados en el sistema educativo de la Comunidad, entre ellos diez que mantienen su condición de menores extranjeros no acompañados.
Sobre esta cifra, el portavoz concretó que el número de menores no acompañados procedentes de Ucrania ha pasado de 27 de la semana pasada a diez en esta, debido, principalmente, a que en este lapso han llegado desde tierras ucranianas las madres o tutores legales de los menores, ya que estos suelen preceder en su llegada a los lugares de acogida a sus madres.
Nuevos teléfonos de ayuda
Asimismo, Fernández Carriedo indicó de que, a mayores de la web puesta a disposición de los ucranianos días atrás, ahora también se han habilitado dos teléfonos de información para todos los interesados en aportar su ayuda para el pueblo ucraniano.
Concretamente, estos teléfonos son el 012, destinado a aportar información a todo el que quiera donar material -no dinero- para saber dónde tiene que hacerlo; y otro teléfono, el 900.102.214, de Cruz Roja, relacionado con los ofrecimientos de acogimiento de familias o puesta a disposición de viviendas para estas personas.
Finalmente, el portavoz de la Junta también subrayó que una de las primeras medidas que adoptará el futuro nuevo Gobierno de la Comunidad, aún pendiente de confirmar ya que el actual lleva más de cien días en funciones, será el aprobar un plan de ayuda para el pueblo ucraniano, aunque no ha avanzado ninguna medida.
Por todo ello, Carriedo también aprovechó la ocasión para hacer un llamamiento a la solidaridad de la gente pues, si bien ahora el sistema puede cubrir las necesidades de estas personas refugiadas, si el ritmo de llegada sigue este crecimiento -se ha duplicado en una semana-, «el sistema puede llegar a verse tensionado», concluyó el portavoz.
