El Ayuntamiento de Segovia arrastra un volumen total de deuda cercano a los 44 millones de euros, lo que supone el 80% de sus ingresos corrientes, que se calculan en unos 58 millones de euros, lejos de otros ayuntamientos, como Madrid, Valladolid, Burgos o Valencia, donde los porcentajes alcanzan desde el 100 al 200%.
Este endeudamiento total resulta de sumar, entre otros conceptos, la deuda “viva” o financiera, esto es, los préstamos concertados con entidades bancarias para acometer inversiones, que asciende a un total de 22.917.000 euros.
En ese volumen total de deuda se incluyen los 4,8 millones de euros que deberá devolver el Ayuntamiento al Estado por las cantidades entregadas por el anterior Gobierno de la Nación al consistorio, durante las anualidades de 2008, 2009 y 2010, como anticipos de la participación de la administración local en los ingresos por recaudación de impuestos estatales. El Gobierno anticipó la entrega de cantidades en función de una previsión de ingresos por recaudación de impuestos (IVA, IRPF, hidrocarburos, tabaco y alcohol, entre otros) que se demostró errónea. Como consecuencia, el Ayuntamiento recibió en estos tres años más dinero del que le correspondía y que, por tanto, deberá devolver a lo largo de los próximos diez años.
A la ‘deuda viva’ y a esta cantidad que adeuda al Estado, se suma el préstamo que concedió el Ministerio de Industria al Ayuntamiento, por importe de 10 millones de euros para poner en marcha el Círculo de las Artes y la Tecnología (CAT), y que tendrá que devolver, a un 0% de interés, a partir del año 2016.
Con estas cifras, ¿Cómo es la situación de las arcas municipales? “Tenemos un Ayuntamiento que tiene una posición económica francamente envidiable, muy buena en comparación con lo que tenemos alrededor”, afirmó ayer el concejal de Hacienda, Alfonso Reguera (PSOE), que recalca que el endeudamiento “con ajustes, no creemos que llegue al 90%, cuando hay muchos ayuntamientos que este porcentaje alcanza el 150%”.
Con independencia de que todos los préstamos contraídos por el Ayuntamiento tienen una cómoda carencia de pago a 10 años de media, la deuda ‘viva’ se sitúa en cifras “muy razonables”, en palabras del concejal.
Y es que el Ayuntamiento cerró el año 2011 con una endeudamiento de 22.917.000 euros, lo que supone una rebaja de 2,5 millones de euros con respecto al ejercicio anterior. Esta deuda supone 416,3 euros por habitante; lejos de ciudades —datos de 2010— como Valladolid (222,8 millones y una deuda per cápita de 706,03 euros), Salamanca (139,4 millones y 902.73 euros por habitante), Burgos (159,3 millones y 892,1 euros) o Madrid (6.453 millones y 1.969,84 euros).
En los últimos años, la deuda ‘viva’ del Ayuntamiento se ha mantenido estable; en tanto que solicita un nuevo préstamo para acometer inversiones por el mismo importe, entre 2 y 3 millones de euros, en que amortizaba la deuda. La negativa del Gobierno a todos los ayuntamientos, sin excepción, de acudir a nuevos préstamos, pese a tener capacidad para ello, caso del de Segovia, hará que la deuda ‘viva’ se reduzca en los próximos años, a razón de unos 3 millones de euros anuales.
Para demostrar la ‘buena salud’ de las arcas municipales, Reguera anticipa que la liquidación del año 2011 no superará el 0,3% del PIB; el límite de déficit exigido por el Gobierno para todos los ayuntamientos para el año 2012. “Nosotros cumplimos en 2011 lo que se nos exige cumplir en 2012”, explica Reguera, que añade que el Ayuntamiento de Segovia “nunca” ha tenido que acudir a un plan de saneamiento económico a diferencia de otros como Madrid, Salamanca, Ávila o Burgos.
Reguera admitió que la actual coyuntura económica ha provocado, como primera consecuencia, una caída de ingresos a todos los ayuntamientos que, en el caso del de Segovia, se cifra en una reducción del presupuesto en un 40% entre el año 2008 y el año 2011. “Estamos limitando el gasto todo lo que podemos y ahora estamos con un presupuesto prorrogado”, recordó el concejal, que estima que, como quiera que el Gobierno no aprobará las cuentas del Estado hasta el 26 de marzo, el presupuesto municipal no se aprobará hasta abril o mayo.
