José Antonio Griñán registró ayer su renuncia al escaño de senador autonómico por Andalucía, cuatro días después de que Susana Díaz fuera elegida presidenta de la Junta de Andalucía con el apoyo de Ciudadanos, que pidió reiteradamente la dimisión de Griñán y de Manuel Chaves por el caso de los falsos ERE y como medida de regeneración democrática.
Fuentes del Senado explicaron que la renuncia fue registrada ante el Parlamento de Andalucía, el que eligió a Griñán como senador autonómico, y que la documentación fue remitida a la Cámara Alta.
El dirigente socialista llegó a la institución en septiembre de 2013, tras haber dimitido en agosto como presidente de la Junta y dejar el cargo en manos de Susana Díaz. Tenía que ser sustituido o renovado como senador autonómico en las próximas semanas y podía haber permanecido en el escaño hasta entonces, puesto que no se pierde la condición de senador hasta que no llega un sustituto o se es reelegido por el parlamento de turno, en este caso, el andaluz.
José Antonio Griñán mantuvo su actividad parlamentaria hasta la semana pasada, en la que asistió al Pleno ordinario. Ya había dejado claro que no tenía intención de continuar en el cargo y que no quería ser un “obstáculo” para la investidura de Susana Díaz como presidenta de Andalucía. Esta elección tuvo lugar el pasado jueves y el sábado, la dirigente socialista tomó posesión de su cargo.
El partido que facilitó que el PSOE siga gobernando la Junta, Ciudadanos, hizo de la dimisión de Griñán y Chaves un caballo de batalla y llegó incluso a afirmar meses atrás que votaría contra la investidura de Susana Díaz si ambos no dimitían. Los dos expresidentes autonómicos declararon en el Tribunal Supremo el pasado mes de abril por una presunta responsabilidad en los ERE fraudulentos concedidos en Andalucía.