El episodio de calimas, propiciado por los efectos de la borrasca ‘Celia’, comienza a remitirse en la tarde de este martes y está previsto que sea el miércoles cuando termine tras la entrada de vientos del nordeste en lugar del sur. Según explica el jefe de Predicción de la Agencia Estatal de Meteorología en Castilla y León, Jesús Gordaliza, la nube de polvo rojizo en suspensión de origen sahariano «bajará considerablemente esta tarde y acabará mañana».
Gordaliza reconoce que, aunque este fenómeno meteorológico ha afectado a toda Castilla y León, «ha sido más intenso en la zona sur de la Comunidad, que es donde primero ha llegado». Este episodio ha sido el episodio «el más largo e intenso» de calimas en la Comunidad, aunque en agosto del 2003 se sufrió otro también intenso aunque más corto. Por otro lado, las lluvias no se esperan hasta a partir del lunes, 21 de marzo.
Calidad del aire ‘extremadamente desfavorable’
El mapa de calidad del aire del Ministerio recoge numerosos puntos de Castilla y León con una calidad del aire ‘extremadamente desfavorable’ por ese episodio de calimas, con datos de las 10.00 horas. En concreto en puntos de las capitales de Segovia, Valladolid, Palencia, Salamanca, Ávila, Burgos y Zamora; así como en otros municipios como Aranda de Duero y Medina de Pomar (Burgos) o Guardo (Palencia).
El nivel más alto de entre las estaciones existentes en la Comunidad lo marca Segovia, con 814,84 microgramos por metro cúbico, 18 veces más que los 45 que marca la Organización Mundial de la Salud (OMS) como límite máximo, dentro de las nuevas directrices globales sobre la calidad del aire, lanzadas el pasado mes de septiembre, y que endurecen los niveles recomendados de contaminantes con el fin de evitar los millones de muertes debidas a la polución atmosférica, al considerar ésta como una de las mayores amenazas medioambientales para la salud humana junto al cambio climático.
