El gasto de personal hospitalario por paciente en la red pública creció a un ritmo de 151 euros anuales en Castilla y León a lo largo de los últimos 12 años, ligeramente por debajo de los 162 euros de media para el conjunto del país. En concreto, la Comunidad pasó de destinar 2.156 euros por paciente ingresado en 1996 a 3.974 euros. Esta evolución supone un aumento del 84,32 por ciento, que en el caso de España fue del 77,7%, al pasar de 2.502 a 4.446 euros.
Así lo pone de manifiesto el último Estudio de Demografía Médica 2011 Apuntes para la eficiencia del sistema sanitario consultado por Ical, que además indica que el volumen de gastos y compras por paciente aumentó una media de 243 euros anuales, de 3.165 a 6.081 euros. Es decir, la cifra creció un 92,13 por ciento, cuando en el conjunto del país se cerró con un 93,61 por ciento. En este caso, evolucionó de 3.630 a 7.028 euros.
A tenor de estos datos, el estudio, elaborado por el Foro de la Profesión Médica, alerta del ritmo de crecimiento del gasto sanitario en función del PIB. Así, explica que si el gasto total sanitario creció un 82 por ciento, el PIB lo hizo en un 49, con lo que concluye que, teniendo en cuenta las características de la crisis económica que afecta a España, parece «inevitable» un mayor control del gasto.
Por lo que respecta a lo gastos de personal en su conjunto, Castilla y León registró un aumento anual de 52,4 millones. Esta partida evolucionó de 521 a 1.150 millones, con un aumento del 120,73 por ciento, que para el conjunto del país fue del 136,89 por ciento, al pasar de los 8.210 millones a los 19.449 millones. La subida anual fue de 936 millones.
Las compras y gastos totales en el sector público también crecieron de manera importante, en un 130 por ciento y a un ritmo anual de 82,9 millones, al pasar de los 765 a los 1.760 millones. En España, este dato subió el 158 por ciento, a una media de 1.569 millones.
Entre otras conclusiones, el informe destaca las diferencias territoriales que existen en el sistema sanitario que se comporta de manera fragmentada. En concreto, se refiere a las diferencias por comunidades autónomas en el número de médicos asistenciales por cada 100.000 habitantes, que son «muy importantes», hasta del 30-40 por ciento. En este parámetro Castilla y León ocupa los puestos más altos de lista, con 260,85 profesionales por cada 100.000 habitantes, superada sólo por Aragón.