Apenas lleva un mes abierta al tráfico, tras cinco meses de obras, y la avenida de la Constitución ya está sufriendo los desperfectos causados por el paso de vehículos sobre su calzada. Y es que el firme no parece estar bien asentado, pues durante esta semana se ha ido levantando el asfalto en algunos puntos de la avenida, sobre todo en las bocas de las alcantarillas y sumideros.
Blandones y baches que ayer ya estaban señalizados, para evitar que los coches siguieran pasando por ellos y agrandando los desperfectos ocasionados.
Cabe recordar que el asfaltado de la avenida de la Constitución, última de las labores realizadas tras la remodelación de la calle, se llevó a cabo en la segunda semana de octubre, entre los días 10 y 15. En ese momento incluso se anunció que se acabaría con el asfaltado antes de lo previsto, puesto que los trabajadores avanzaban a buen ritmo, ya que la climatología —con un tiempo soleado y caluroso para las fechas— así lo permitía.
Si bien durante las obras no se cortó la avenida al tráfico, sino que se fueron realizando los trabajos alternativamente en un lado y otro de la avenida para permitir el paso de vehículos, durante el asfaltado sí que se prohibió el tráfico rodado —tanto de coches particulares como del transporte público—, así como el estacionamiento, para que las máquinas pudieran trabajar sin problema y el asfalto cuajara correctamente.
Tras el asfaltado, se procedió a pintar la señalización horizontal, comenzando por los pasos de peatones, y a la colocación de las señales verticales, dando así por concluida la primera fase de las obras de mejora y remodelación de la avenida de la Constitución a finales de octubre.
Sin embargo, cualquiera que haya circulado por ella durante los últimos días, tiene la sensación de la que la céntrica vía sigue en obras, puesto que hay blandones, el asfaltado se levanta en algunos puntos y los conos y señales marcan zonas por las que no se puede circular.
