Instituciones, ayuntamientos y ciudadanos se han unido al llamamiento de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y han guardado cinco minutos de silencio a las puertas de la Casa Consistorial para expresar su apoyo al pueblo ucraniano, que está sufriendo las consecuencias de la invasión rusa de su territorio y se ha visto obligado a abandonar masivamente sus hogares para huir de la guerra.
Bajo los colares de la bandera de Ucrania, que lucía en el balcón de la Casa Consistorial, e interrumpidos por un gran aplauso final, decenas de personas entre representantes de todas las instituciones segovianas y ciudadanos han mostrado su solidaridad con Ucrania y su repulsa a la invasión del país y a los bombardeos por parte de Rusia, que ya han provocado «una situación humanitaria sin precedentes».
Así lo ha dicho la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero, antes de invitar a los presentes a mantener esos cinco minutos de respetuoso silencio. «Tenemos los brazos tendidos a quienes vengan a Segovia huyendo de la guerra. Estamos ante la mayor crisis humanitaria y de personas desplazadas desde la Segunda Guerra Mundial«.
Con el objetivo de visibilizar su apoyo al pueblo ucraniano, el balcón principal del Ayuntamiento de Segovia lucirá durante toda esta semana una bandera con los colores de la enseña de Ucrania.
La alcaldesa ha acudido a la concentración tras mantener una reunión telemática convocada entre la FEMP y el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para articular la solidaridad y la coordinación entre los ayuntamientos y las organizaciones que tienen experiencia en refugiados «para entre todos abrir los brazos a estas familias, a estas mamás con niños en muchas ocasiones, a estos menores que se han visto obligados a dejar su país de una manera tan violenta por una agresión que no se puede entender».
Al finalizar la concentración, la alcaldesa ha tenido la oportunidad de charlar en la Plaza Mayor con una familia ucraniana, que llegó ayer martes a la ciudad procedentes de Kiev y que se han reencontrado con sus familiares residentes en Segovia.
