Los líderes de UGT y CC.OO en Castilla y León, Faustino Temprano y Vicente Andrés, respectivamente, ha participado este miércoles en una concentración para reclamar que pare la invasión rusa de Ucrania y reivindicar que España sea un país de acogida con condiciones dignas para los refugiados.
Temprano ha explicado en declaraciones a los periodistas que las concentraciones desarrolladas durante esta jornada ante los centros de trabajo se sitúan dentro de la movilización convocada por la Confederación Europea de Sindicatos, para decir no a la guerra y no a la invasión, que afecta principalmente a trabajadores de Ucrania, aunque también de Rusia, y que paga la sociedad civil.
Ha pedido que haya negociación y diálogo con el objetivo de lograr la paz y ha solicitado que la Organización de las Naciones Unidas actúe como mediadora. El representante de UGT ha reclamado además corredores seguros para la población civil que abandona sus hogares y que España sea un país de acogida con dignidad para los refugiados, con puesto de trabajo, vivienda y cobertura de servicios sociales.
En este sentido, se ha puesto a disposición del Gobierno autonómico para facilitar la integración de las personas desplazadas. Se ha mostrado muy preocupado poro el efecto negativo del conflicto en la Unión Europea y en España en concreto, donde la subida del IPC ya estaba disparada a 31 de diciembre, y ha pedido al Gobierno de la Nación empezar a recuperar la política de rentas para que los trabajadores no se vean afectados.
Vicente Andrés ha enmarcado las concentraciones convocadas por ambos sindicatos a mediodía, a las puertas de empresas, fábricas y otros centros de trabajo, en la expresión de solidaridad con los trabajadores ucranianos, para pedir la retirada de las tropas rusas y una recomposición europea en paz.
Ha solicitado que acabe esta guerra militar y económica con devastadoras consecuencias para todos los países y ha citado la crisis de precios en el sector energético, las materias primas y el cereal, entre otros sectores.
Tras la crisis derivada del coronavirus, ha llegado esta crisis militar, ha expuesto Andrés, quien ha exigido a los poderes económicos y políticos europeos que echen toda la carne en el asador para parar la guerra. Ha expresado la necesidad de frenar al líder ruso «ultraconservador», Vladimir Putin, que pone al planeta en jaque, y ha condenado radicalmente a él y a su política.
