“Todavía no me lo puedo creer. ¡He ganado la Maratón de la Muralla China! Y, además, por una diferencia que nunca pensé que alcanzaría. Todo ha salido perfecto, y sólo espero que hayamos podido vender todos los escalones a beneficio de ADISIl para que este reto haya resultado extraordinario en sus dos vertientes.
A las siete y media de la mañana (una y media de la noche en España), con una inusitada puntualidad, se ha dado la salida a la Maratón. La temperatura a esas horas era más o menos agradable, pero a medida que ha transcurrido la carrera ha ido aumentando hasta pasar de los 30 grados, con algunos tramos de mucha polución.
El ser tantos atletas, los primeros han sido de tomar posiciones. Había dos carreras en una, ya que había atletas que corrían una Media Maratón, mientras que otros la hacíamos completa. Un atleta de la media maratón ha puesto el ritmo en los primeros cinco kilómetros, todos de asfalto, pero a partir de ese momento comenzaba el tramo por la Muralla.
Los primeros escalones han hecho que tomase la cabeza de carrera, y he decidido arriesgar y marcharme solo aprovechando un descenso de escalones muy pronunciado. Una vez que ha terminado el paso por la muralla, era hora de tratar de poner un ritmo que fuera adecuado y me permitiera correr con comodidad, pues de los kilómetros que quedaban, de los últimos 10 había siete que transcurrían por la muralla, y en los que se salvaba un gran desnivel, por lo que había que llegar fresco a ese último tramo.
En los últimos kilómetros por la muralla, antes de afrontar el descenso por asfalto hasta la meta, me he acordado de los específicos realizados en el ultimo mes por las sendas y escaleras del Pinarillo, las escaleras de la Cueva de la Zorra, las inmediaciones del Alcázar y la muralla de Segovia. Estos entrenamientos han sido fundamentales para ganar esta carrera, ya que en el primer paso me he ido en solitario y en el segundo he logrado consolidar la victoria. Agradecer a Victor López su dedicación.
El momento de entrar en meta y ver allí a mi chica, Bea, ha sido muy emocionante. Nos hemos fundido en un abrazo y las lagrimas han hecho acto de presencia. Ella iba a haber venido a la carrera de Nepal, y por un problema de salud de un familiar no pudo; en esta ocasión ha podido acompañarme, y aquí ha tenido su recompensa.
Nada mas terminar la carrera, y como ya es habitual, hemos repuesto fuerzas con un gran bocadillo de productos de Tierra de Sabor, los cuales siempre llevo conmigo a todas las carreras al igual que el Cochinillo de Segovia, que tampoco falta en la maleta. Éste sera hoy el protagonista de la cena de unos cuantos atletas que nos encontramos en el hotel.
Para mí haber corrido en un monumento milenario como éste, con una envergadura que asombra, será algo que jamás olvidaré. Ha sido una experiencia única e inolvidable donde a medida que iba viendo que podía lograr la victoria me recorría una cosa por el cuerpo que no os puedo explicar.
Esta victoria es muy especial para mí, y no ya por el valor deportivo, sino por el componente solidario que llevaba esta carrera. Los escalones han sido muy, pero que muy duros y yo he cumplido. Ahora espero que cuando llegue a La Granja, se hayan vendido todos los escalones en favor de ADISIL, y así me daré mas que satisfecho de ver que la gente apoya una buena causa.
Yo he cumplido mi misión ahora espero que se complete esta acción solidaria en favor de ADISIL. Nos vemos pronto. Ya tengo ganas de volver a casa”.
