Los vecinos de San Lorenzo ya viven la emoción tan característica de los días previos al inicio de los populares festejos del histórico barrio segoviano. Por sus calles se veían ayer colocadas todas las talanqueras y los peñistas acudían en masa a los supermercados y tiendas para comprar todas las previsiones que necesitarán los próximos días. Por otro lado, los comercios, principalmente los bares, ya colocan algún elemento decorativo y hacen hueco ante la avalancha de gente que acudirá al barrio, especialmente este fin de semana.
Uno de los comercios más participativos en las fiestas es la tienda de variedades ‘Peluja’. Su dueño, Jose, que prefiere que le llamen Peluja, organiza los populares encierros infantiles, que tienen prácticamente el mismo éxito de afluencia que los encierros para adultos. Peluja lleva 10 años organizando esta actividad, que estas fiestas contará con cuatro pases. Tal es la implicación de Peluja, que hasta expone, en el escaparate de su establecimiento (ubicado en la calle Antonio Coronel), un original montaje hecho con figuras playmobil, simulando un encierro, con maquetas de la iglesia y la plaza de toros incluida. Por si fuera poco, también vende camisetas oficiales de las fiestas y organiza diversas actividades más. Entre ellas, un campeonato de pin-pon (el sábado a las 11,00 h.), un divertido concurso de lanzamiento de huesos de aceituna (el domingo a las 12,00 h.), y colabora, junto con la peña El Dado, en la organización de unos juegos populares, el lunes a las 19,00 h. Peluja sólo desea que el tiempo acompañe y que los vecinos se lo pasen muy bien.
El histórico mesón Casa Paco contribuye a las fiestas con una degustación gratuita de una tortilla gigante. Aunque no forma parte del programa de fiestas como tal, ya que se celebra un día antes de su inauguración, es tan popular entre los vecinos que se ha convertido en una tradición, pues se lleva celebrando desde hace quince años. La tortilla estará compuesta por unos 1.500 huevos e irá acompañada por unas gambas y raciones de chuletas y solomillo.
Por otro lado, los peñistas ya están empezando a prepararse para la semana más intensa del año. Al lado del bar ‘Las Nubes’ se ve como las integrantes de la peña ‘Ni te menees que pillas’ han colocado su caseta. Además, las cabañas que el ayuntamiento cede a algunas peñas ya han sido colocadas en el patio del polideportivo.
Ainhoa Grande forma parte de la peña Zolocotroko desde hace cinco años. Reconoció que tiene muchas ganas de que lleguen las fiestas, ya que para ella es la semana más divertida de todo el verano. Confesó su predilección por los encierros aunque realmente su momento favorito de las fiestas, es por las noches, cuando acaba la verbena y la gente hace tiempo hasta el inicio de los encierros matutinos, “la gente se motiva mucho en esos ratos con la charanga y es cuando mejor me lo paso”, reconoció ilusionada.
Otra de las peñistas, María José Lorenzo, también está muy nerviosa por las fiestas, aunque lo peor para ella es gastarse tanto dinero. “Entre bebida, comida y demás, me gasto una media de 300 euros cada año, un cifra bastante elevada, pero que merece la pena”, comentó Lorenzo.
La cifra que tienen que abonar los peñistas por la comisión es de 65 euros. Aunque parezca caro, al vecino de San Lorenzo Juan Garbajosa, no le parece tal, puesto que incluye la entrada al festival taurino y todas las comidas que se celebran. “El que vaya a casi todos los actos sin bono se gastará mucho más dinero”, dijo.
