El candidato socialista a la presidencia de la Junta de Castilla y León, Luis Tudanca, ha descartado la posibilidad de apoyar un gobierno del PP si con ello se lograra aislar a Vox del Ejecutivo autonómico: «La disyuntiva no es esa», ha afirmado este viernes.
Durante una rueda de prensa, para analizar las dos semanas de campaña electoral y a dos días de las votaciones, Tudanca ha recordado que en 2019 el PP tuvo la posibilidad de permitir que gobernara la lista más votada, la del PSOE, pero selló un pacto con Cs para gobernar, algo que también ocurrió en municipios como El Espinar (Segovia), en los que dio a Vox la Concejalía de Igualdad.
«Cómo ha cambiado la película…», ha expresado Tudanca, quien ha recordado cómo el PP comenzó esta campaña electoral seguro de obtener una «mayoría absoluta» para luego pasar a «depender de Vox para sumar» y ahora pedir que sea el PSOE el que les apoye para evitar así la entrada «por primera vez de la extrema derecha en un gobierno autonómico».
Asimismo, Tudanca ha asegurado que es el propio PP el que no está por la labor de hacer un «cordón sanitario» a Vox, como en su opinión sí han hecho los partidos de la derecha en Europa.
Último esfuerzo de movilización
Tudanca, que ha evitado hacer «porras» sobre posibles resultados o procuradores, ha pedido un «último esfuerzo de movilización progresista» a los ciudadanos, para que «el tiempo del cambio sea por fin una realidad».
Preguntado sobre en qué momento de forma llega el PSOE a la cita del domingo, ha reconocido que está «muy esperanzado» con los comicios, aunque ha matizado que «esto no acaba aquí», pues si el objetivo logrado en 2019 era ganar las elecciones, ahora no basta con ganar: «Hay que gobernar», ha subrayado el candidato socialista.
«Estoy más ilusionado que nunca, lo estamos tocando con la punta de los dedos», ha expresado Tudanca, quien ha reconocido que en esta campaña siempre le hubiera gustado «ir a un pueblo más, tener una reunión más o convencer a una persona más».
