El Centro Cultural San José fue escenario el pasado viernes de un debate organizado por el Ateneo Libertario Segoviano que presentó desde distintos enfoques el tema de ‘Las Macrogranjas’.
En primer lugar tomaron la palabra Bea Pontijas e Isabel Fernández, de Ecologistas en Acción, que profundizaron en las consecuencias que conllevan los cultivos de soja a escala mundial como principal fuente de alimentación para el ganado. De la información se pasó a las reflexiones sobre la diversidad biológica, las macroempresas que dominan el mercado de soja, los usos del campo y la evolución que han sufrido.
Julio Grande, experto en patrimonio, turismo y desarrollo rural, planteó la situación del comercio y la alimentación mundial, que ha pasado de ser una cuestión de producción a una de distribución con “consecuencias devastadoras”, según los organizadores del encuentro. Habló del derroche de productos, la concentración humana en grandes ciudades alejadas de los lugares de producción de alimentos, y de los transportes de alimentos que recorren distancias planetarias con escasísima regulación y legislación que ponga limitaciones.
La ponencia de Óscar García, veterinario rural y activista medioambiental, analizó las diversas situaciones de las explotaciones ganaderas, explicando que no es solamente una disyuntiva entre pequeños rebaños familiares y grandes macrogranjas, sino que existe una enorme variedad de situaciones intermedias. Igualmente analizó la situación de los consumidores y las alternativas de las que disponen con las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas.
Javier Gutiérrez, representante de Futuro limpio/ Campiña Segoviana, centró su intervención en la provincia segoviana que “tiene 150.000 habitantes y 1.300.000 cerdos” y vive un incremento exponencial de este sector ganadero que genera localidades vulnerables, “con vertidos contaminantes desbocados y con unos desequilibrios muy complicados de gestionar”, según se expuso en el debate.
Completó el turno de ponencias Guillermo Ceresuela, miembro de la Granja Prados – Montes, ubicada en el norte de la provincia de Madrid. Dio ejemplo de una ganadería respetuosa con el medio ambiente y con la población, resaltando que el foco del problema no son los ganaderos, sino el sistema productivo que está imponiéndose actualmente.
