Redes que simulan siniestros para blanquear dinero que procede del narcotráfico, mafias que fingen atropellos a ciclistas, artistas que reclaman miles de euros mientras actúan en teatros o modestos deportistas que solicitan una incapacidad permanente mientras hacen footing en parques públicos. La lista de ejemplos es infinita. Estos son solo algunos de los casos que los especialistas de las aseguradoras han logrado desenmascarar en los últimos años. Pero en los fraudes al seguro del automóvil, la provincia de Segovia (3,6%) ocupa una posición “privilegiada”, al registrar un nivel por debajo de la media nacional, del 6,3%, de acuerdo con el ‘VI Barómetro del Fraude en el Seguro de Autos y de Hogar’, elaborado por Línea Directa Aseguradora.
La situación de Segovia es el reflejo de una tendencia que se mantiene en toda Castilla y León, dado que el porcentaje de partes falsos no supera la media de España en ninguna provincia de la Comunidad: León (5,3%), Burgos (5,2%), Zamora (4,7%), Valladolid (4,6%), Ávila (3,6%), Salamanca (3,4%), Palencia (3%) y Soria (2,9%).
De igual forma, Castilla y León es una de las diez comunidades con menos proporción de mafias, con 0,8 redes por millón de habitantes respecto al 3,9 de la media nacional. Así, Línea Directa ha establecido una proporción entre el número de redes organizadas detectadas durante los dos últimos años y la población de cada Comunidad medida en millones de habitantes.
El informe, “el más antiguo y completo del sector asegurador”, analiza casi 75.000 intentos de estafas destapados por la compañía en los dos últimos años, al tiempo que desgrana la evolución que ha tenido el fenómeno del fraude al seguro en los últimos 12 años (2009-2020) y analiza las actividades de las mafias organizadas.
La pandemia dispara el fraude
La principal conclusión parece clara: la pandemia ha disparado el fraude al seguro del coche, ya que la frecuencia, es decir, la proporción de partes falsos, subió un 21% en 2020 a nivel nacional, a pesar del confinamiento y de las restricciones de movilidad. Esta circunstancia sitúa a los partes fraudulentos en el máximo de toda la serie histórica; a cierre de ese ejercicio, 7 accidentes de cada 100 eran falsos.
No todo son malas noticias; hay más fraude al seguro, pero de menor importe que en otras ocasiones. De hecho, en el conjunto de los dos últimos años el porcentaje de estafas al ramo de autos llega al 7% frente al 5,7% del anterior barómetro (2017-2018), pero los costes de los engaños bajan notablemente hasta alcanzar los 1.130 euros por caso (-13%), algo característico de las épocas de recesión.
La estafa más habitual se produce en el seguro del coche y lo suelen realizar hombres jóvenes con trabajos precarios que tratan de incluir en el parte daños ajenos al siniestro, generalmente materiales, según el balance de Línea Directa. Por otra parte, más de la mitad de las personas que trataron de engañar a la compañía durante los dos últimos años, afirman que lo hicieron por la situación económica generada por la pandemia (55%).
A este tipo de fraude acaban haciendo frente todos los asegurados puesto que, además de encarecer las pólizas, puede estar conectado con delitos graves y organizaciones peligrosas.
