El pasado 31 de enero tuvo lugar un año más en Fuentepiñel la hoguera que esta pequeña población segoviana enciende desde tiempo inmemorial en honor a Santa Brígida, la santa irlandesa que nació en Faughart en el año 450 y murió el 525 tras fundar varios monasterios, y cuya festividad se celebra el 1 de febrero.
Este año la treintena de fuentepiñelanos que se reunieron en torno a la luminaria lo celebraron con especial ilusión ya que en 2021 no se pudo llevar a cabo el festejo por culpa de la pandemia.
Se desconoce cuándo y cómo llegó a Fuentepiñel la devoción por esta santa, de la que apenas si existen en España iglesias o ermitas con su advocación. Tampoco se sabe el año en que pudo construirse la ermita primitiva, pero sí que ya en 1632, recibe donaciones testamentarias. La imagen de la santa se hizo en el año 1730.
La hoguera la encienden los vecinos junto a la ermita al caer de la tarde y se mantiene durante varias horas en las cuales se reparten bollos, pastas y vino a todos los que se acercan a disfrutar del festejo, mientras se volea el campanillo. En los últimos años, se ha convertido ya en costumbre cenar en torno a la ‘luminaria’ a base de parrilladas de chorizo, panceta, morcilla o chuletas, así como de patatas asadas, aprovechando las ascuas generadas.
Desde el año 2010 se ha extendido la costumbre entre los fuentepiñelanos que han tenido que emigrar y residen fuera del pueblo, y que no lo pueden acudir si el 31 cae entre semana, de hacer una celebración en el sábado inmediatamente anterior, pero en este caso la ‘luminaria’ se enciende en la plaza Mayor. Pero el motivo es, igualmente, honrar a la santa irlandesa. La celebración se clausura con el canto de la Salve en su honor en el interior de la ermita, y una foto de familia delante de su imagen barroca.
