Profesores, alumnos y padres convocaron ayer conjuntamente una huelga educativa para el próximo 9 de mayo que abarca todas las etapas, desde Infantil hasta la Universidad, para pedir la retirada del proyecto de Ley Orgánica de Calidad de la Educación (Lomce) y en contra de los recortes.
Se trata de la primera vez en la historia de España en que se reclama conjuntamente por parte de los tres actores y en todas las etapas educativas, según explicó en rueda de prensa el portavoz de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), José Luis Pazos.
Así, las organizaciones agrupadas en la Plataforma Estatal por la Escuela Pública reclamaron al ministro de Educación, José Ignacio Wert, que dé «marcha atrás».
También decidieron realizar marchas nocturnas en las grandes ciudades durante la noche del sábado 11 al domingo 12 de mayo. Estas manifestaciones tendrán paradas «en puntos de especial significación», como es el caso de Tribunal Constitucional, en el caso de Madrid, al entender que «esta reforma educativa atenta contra la Constitución española».
Asimismo, desde hoy y hasta el próximo 26 de abril se pondrán en marcha asambleas informativas en los centros, mientras que entre el 25 y el 28 de ese mismo mes se llevará a cabo la convocatoria y realización de encierros en los propios colegios y universidades, que concluirán con un «abrazo simbólico», a través de cadenas humanas alrededor de los edificios.
Pazos insistió en que «las familias están ya cansadas de los recortes» y denunció que «hay muchos niños que pasan hambre en las escuelas», así como «hogares que no pueden pagar los libros».
En este sentido, el portavoz de la Confederación advirtió de que «la Lomce va a destruir en un año lo que se ha logrado en décadas de trabajo» y, por ello, aseguró que van a movilizar «a todos los padres y madres del país».
Respecto a la continuidad en el tiempo de estas acciones, el secretario general del Sindicato de Estudiantes, Tohil Delgado, avanzó que «si el Gobierno no escucha a la mayoría de la sociedad», se podría producir una «radicalización de las movilizaciones de cara al inicio del curso escolar 2013-2014.
