Santiago González Braceras, concejal del Ayuntamiento de Burgos y responsable de Obras del Consistorio burgalés, anunció ayer su intención de dimitir por las acusaciones vertidas desde la oposición sobre el uso del coche oficial para fines particulares y la presunta implicación en la adjudicación de obras a empresas familiares. La solicitud la hizo pública el portavoz del equipo de Gobierno, Ángel Ibáñez, quien declaró que el edil deja su cargo por «asuntos de salud» y «presiones externas».
En un comunicado, Braceras sostiene que deja su cargo después de que «su salud y su vida personal y familiar se hayan visto afectadas por su cargo. Es por ese motivo que a través del presente escrito formulo mi dimisión con carácter irrevocable», indicó.
El edil agradece «la confianza y el cariño que han depositado en él Juan Carlos Aparicio y Javier Lacalle», alcaldes con los que ha compartido mandato en las últimas tres legislaturas. Asimismo, y en relación a las acusaciones vertidas desde la oposición y reconocidas por él mismo en una entrevista a un medio de comunicación sostiene que «cualquier error que haya podido cometer ha sido involuntario», motivo por el «pide disculpas a los burgaleses».
Santiago Braceras fue acusado por los partidos de la oposición de haber utilizado el coche oficial para acudir a un partido de fútbol en Madrid. Asimismo, esta misma semana el mismo confesaba en una entrevista a un medio local de la capital burgalesa «su fallo», al reconocer que envió al chófer que lo trasladó desde la capital burgalesa de vuelta a la ciudad con la orden de volver a buscarle al día siguiente.
Por otro lado, y según informó ayer Diario de Burgos, el concejal que ha dimitido puede estar implicado en la adjudicación de obras a empresas de familiares, concretamente de sus propios hijos. El rotativo burgalés sostiene que la empresa que él fundó y que en 2007 pasó a efectos jurídicos y administrativos a manos de dos de sus hijos (Gopasa) «se ha visto presuntamente beneficiada por la situación de privilegio del edil en una Concejalía que maneja varios de los contratos más cuantiosos de la ciudad».
El concejal popular comunicó ayer su decisión al alcalde de Burgos, Javier Lacalle, quien en una rueda de prensa posterior agradeció la labor de Braceras al frente del Consistorio burgalés. «Respeto una decisión que ha sido estrictamente personal», incidió Lacalle, quien alabó el «extraordinario trabajo» que ha realizado en Burgos durante los últimos diez años.
En torno a la renuncia, Lacalle mostró su respeto a una «decisión completamente personal», al tiempo que reconoció que las informaciones vertidas en distintos medios de comunicación han tenido que ver en la decisión del edil. «Ha sido una situación que no ha beneficiado nada a su salud. Ha tomado una decisión que le permitirá vivir más tranquilo», finalizó Lacalle.
