El secretario autonómico del PSOE y candidato a la presidencia de la Junta, Luis Tudanca, diferenció entre la labor del Gobierno de Alfonso Fernández Mañueco que “ha sembrado el caos” por la “guerra interna y la corrupción” del PP, critica; y la estabilidad que ofrecen los socialistas allí donde gobiernan.
“El PP de Mañueco ha dinamitado la aprobación de sus propios presupuestos”, denunció Tudanca en una rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo Territorial del PSOE de Castilla y León, tras la que resaltó que las únicas comunidades sin aprobar sus cuentas son Andalucía y Castilla y León porque el PP “las está utilizando como campo de batalla para sus guerras internas”.
En este sentido, defendió la labor de los socialistas, ya que en la Comunidad gobiernan los únicos municipios de más de 20.000 habitantes que han aprobado sus presupuestos -ayuntamientos de Burgos, Miranda de Ebro, León, Ponferrada, Soria y Valladolid y la Diputación de León-. De esta manera, diferenció la falta de estabilidad que vislumbra en el gobierno de Mañueco de la “serenidad, confianza y credibilidad en las instituciones” que ofrecen los socialistas, advirtió.
Tudanca acusó a Mañueco de convocar el adelanto electoral en un momento que la región se juega la recuperación económica y se mantiene en la lucha contra la pandemia, por lo que tachó esta medida de “irresponsable” y la ha asociado a la “guerra interna del PP entre Casado y Ayuso” y a “la corrupción que persigue a Mañueco”.
Sanidad y despoblación
Sobre la situación sanitaria provocada por la sexta ola,lamentó la Junta solo haya tomado dos decisiones, “desoír, desautorizar y despreciar la opinión del comité de expertos” y privatizar los test de antígenos. Por ello, indicó que que el reto del PSOE este año es “convertir la irresponsabilidad de Mañueco en una oportunidad para Castilla y León”. Así, habló de la necesidad de hacer frente a la despoblación con políticas públicas tras un gobierno que en dos años y medio considera que “no ha arreglado ninguno de los males endémicos”.
Tudanca recordó que los datos sobre despoblación de los últimos veinte años sitúan Castilla y León como la comunidad más castigada y coloca a seis de sus nueve provincias entre las doce más despobladas. En esta misma línea, distinguió entre el modelo del PP en la Junta y el del Gobierno socialista de Castilla-La Mancha, que ha aprobado una estrategia de lucha contra la despoblación que prevé invertir 3.300 millones de euros en los próximos diez años.
“Es una magnífica oportunidad para acabar con el régimen del PP”, expuso el líder socialista, quien defendió a su vez la apuesta por la sanidad, reindustrialización, retorno del talento, vivienda y reducción de desequilibrios, pero también la descentralización institucional, económica y política, entre otras cuestiones.
