Iberaval y Unicef Castilla y León han unido fuerzas con el objetivo de participar en la mayor operación logística y sanitaria de vacunación de la historia, ACT-A/COVAX, que busca facilitar el acceso equitativo a la inmunización frente a la Covid-19 a países de bajos ingresos. En concreto, la sociedad de garantía ha aportado a la ONG un cheque por valor de 2.000 euros -recaudados en parte por sus empleados- con un importe ampliado a partir de la determinación de la entidad.
La presidenta regional de la delegación de Unicef, María Eugenia García Rincón, recibió de manos de la encargada de Responsabilidad Social Empresarial de Iberaval, Cristina Cordero, el cheque con la donación. “Trabajamos para que las entidades identifiquen el impacto de su actividad en la infancia e incorporen, su compromiso con el respeto y apoyo a los derechos de los niños. El covid es una emergencia global y la salida de la misma debe ser también global y para todos”, afirmó.
Por su parte, Cordero puso en valor el despliegue de soluciones como la que se ha propuesto. “En un contexto globalizado como en el que vivimos, nos habíamos olvidado de que la salud es una cuestión también general, en la que dependemos los unos de los otros”, señaló.
Por ello, se ha puesto en marcha la alianza global para impulsar el despliegue de la iniciativa ACT-A -acelerador para el acceso a herramientas contra la Covid-19- y el mecanismo COVAX, que establece tres pilares, que son las vacunas, tratamientos y el diagnóstico. A ellos suma un conector, que es el refuerzo de sistemas de salud, y un responsable, Unicef.
