Estas fiestas no solo están llenas de sentimiento y magia. La celebración y la ilusión se apoderan de las casas, casi al mismo tiempo que las luces, las guirnaldas y los adornos impregnan la ciudad de espíritu navideño. Este año, Segovia ha seguido el ejemplo de otras capitales de provincia, y el viernes inauguraba el mercadillo navideño que acogerá la Plaza Mayor hasta el próximo 5 de enero, una iniciativa que los comerciantes, artesanos y vendedores de souvenirs segovianos valoran, puesto que esperan que sirva como motor de reactivación económica de sus negocios.
A pesar de que está pensado para ampliar la oferta de actividades lúdicas durante la temporada de Navidad, desde el sector lamentan que su puesta en marcha no haya coincidido con el puente de la Constitución, en el que el turismo abarrotó Segovia.
Dada su estratégica ubicación, este espacio comercial se ha convertido en una parada obligatoria para los cientos de viandantes que cada día transcurren por la Plaza Mayor, lo que hace que, por el momento, las ventas vayan por buen camino, aunque reconocen que la mayoría tan solo pasean y no compran. De igual forma, hay “tiempos muertos”; a primera hora de la mañana y de 16:00 a 18:00 horas.
Una reclamación que comparten tanto comerciantes como clientes es el aumento del número de puestos y una mayor variedad de productos que, sobre todo, tengan un vínculo directo con la Navidad. Así, son muchos los que echan en falta figuras del Belén y adornos navideños.
Hay quienes han criticado el diseño de las casetas que ahora decoran una de las plazas más emblemáticas de Segovia. La empleada de la tienda de souvenirs ‘Agualuna’, Sara Álvarez, se queja de la vibración e inestabilidad del suelo, que se mueve a su paso y hace tambalearse las estanterías. “Parece que se van a caer las cosas encima de ti”, critica. Pese a ello, en su mayoría están satisfechos y son conscientes de que este es el primer año que se pone en marcha esta iniciativa, planteada como “un programa piloto” por la Concejalía de Turismo.
Gran variedad de productos
Un total de 16 puestos conforman un mercadillo con todo tipo de objetos y elementos característicos de esta época: productos textiles, lienzos, litografías, juegos infantiles, vidrio, antigüedades, artículos vintage, cestas de Navidad y otros productos gastronómicos como chocolate, castañas asadas, embutidos artesanales o empanadas (desde el lunes).
“Esto nos ayuda a no quedarnos sin trabajo”, manifiesta Álvarez. ‘Agualuna’ no logró resistir el embate de la pandemia, que obligó a echar el cierre de la tienda. Dedicada a la venta de productos artesanos (desde cajas, hasta tazas, imanes o cuadernos), es uno de los puestos que recibe mayor afluencia de gente.
Es por ello por lo que este mercadillo navideño se ha convertido en una oportunidad para que muchos comerciantes den visibilidad a sus productos y los acerquen a segovianos y turistas. Este es el caso de ‘Charcuterías Natalia’, situada en el mercado municipal de La Albuera, que oferta cestas navideñas y productos de la tierra, un negocio que se incrementa en esta época. “Las ristras de chorizo y las cestas están teniendo mucho éxito”, afirma la empleada Natalia Garrido.
Como no podía ser de otra forma, no hay mercado navideño sin un puesto de castañas, en este caso, con Julián Sanz al frente, quien espera que esto le permita “remontar” tras la pandemia, que le hizo gastar sus ahorros, aunque teme que los tres puntos de venta de castañas ubicados en Segovia le resten clientes.
Un atractivo turístico
La lista de atractivos de Segovia es interminable. Y ahora parece haberse añadido uno nuevo (aunque de manera temporal). Antes de llegar a la Dama de las Catedrales, el mercadillo navideño copa la atención de los turistas.
“Siempre hay algo que compras”, reconoce Beatriz Asensio. Junto con su marido y su hija, vinieron desde Guadalajara para conocer una ciudad que les dejó “sorprendidos” por su belleza. Su idea inicial era acceder al templo de Segovia, pero no contaban con que, de camino, se encontrarían con este espacio comercial.
Por el contrario, el madrileño César Quintana sí lo conocía. Tras haberlo descubierto a través de las redes sociales y en compañía de su familia, visitaron expresamente la capital segoviana para adentrarse en el mercadillo que fomenta el espíritu navideño de quienes lo pasean.
Los comerciantes locales desean que este mercado marque un nuevo comienzo que deje atrás las dificultades a las que hacen frente desde hace ya cerca de dos años.
