Antes del encuentro que le midió al Rivas Futsal, al Segosala Pinturas Alyvan le quedaban pocas cosas por demostrar en la Segunda División femenina. Entre ellas estaba el ser capaz de reponerse de una mala racha sin conocer la victoria y vencer a uno de los tres equipos candidatos al título. Las jugadoras de Agustín Pérez, que encadenaban cuatro partidos sin ganar y tan sólo sumaban un punto de doce en las últimas jornadas, fueron capaces de lo primero y también de lo segundo, haciendo de la afirmación de que pueden imponerse a cualquiera toda una certeza.
Toda la culpa de su triunfo la tuvo el comienzo del partido, en el que intensidad, fuerza de equipo y eficacia lograron conjugar hasta transformarse en tres goles a favor, que lucían felices en el marcador antes de que se hubiesen cumplido diez minutos de juego.
Las rojinegras recuperaron el espíritu que las había convertido en revelación en las primeras jornadas de liga, demostrando ser un buen equipo y la grada, la intencionada y la improvisada por las vacunas, lo pudo disfrutar.
DEL 3-0 AL 3-2 EN UN SUSPIRO
Mantener el ritmo de los primeros minutos fue difícil ante un Rivas Futsal. Así que en una contra madrileña llegó un remate al segundo palo para hacer el 3-1. Tan sólo unos instantes más tarde, y después de que Sonia hubiese salvado el 3-2 desviando con el pie un gol cantado, este llegaba en la jugada de córner.
Así que, desde ese momento, el partido se convirtió en un claro factor de riesgo de infartos. Afortunadamente para las de casa, Sonia estuvo muy inspirada y salvó al equipo para que llegara con 3-2 al intermedio.
Lo mejor para las de Agustín Pérez es que el marcador no se movió antes del descanso, tras el cual pudieron recuperar fuerzas, pudieron manejar mejor el partido y hasta desperdiciar -un partido más- una superioridad numérica tras la expulsión de Leticia. Aunque en la segunda parte hubo más de una ocasión clara en ambas porterías, el Segosala Pinturas Alyvan supo hacerse grande, no hizo caso a los fantasmas y logró mantener la ventaja en el marcador.
EL UNAMI Y SU FALTA DE PUNTERÍA
El Unami está pasando por un tramo de la competición en el que no termina de dar con la tecla en lo que al apartado ofensivo se refiere, y en la cancha del Alcorcón B no fue capaz de anotar más de un gol, cediendo el encuentro por 3-1 ante un oponente que no fue mejor que las de Quique Molina, pero que sí tuvo la puntería suficiente como para liderar el marcador y obligar a las segovianas a ir siempre contracorriente.
Y no hizo un mal partido el conjunto segoviano en la pista del filial madrileño, pero cuando el gol se niega es difícil puntuar. El Alcorcón, que se puso por delante mediado el primer tiempo con el gol de Yaiza, se encontró con un Unami que quiso poner un ritmo alto de partido, buscando las transiciones rápidas, pero sin suerte de cara a la portería local.
Laura Llorente, en los primeros minutos de la reanudación, sí acertó con la meta rival, pero el Unami no logró sujetar el empate nada más que tres minutos, el tiempo que transcurrió entre el gol de Laura Llorente y el 2-1 que anotó Paula, y que obligó de nuevo al equipo segoviano a tomar las riendas del partido buscando un segundo gol que se fue negando una y otra vez. El 3-1 logrado por Tania cerró la victoria de las madrileñas ante un oponente que necesita mejorar sus números ofensivos si quiere subir puestos en la tabla.
