La normalidad parece apoderarse poco a poco de las aulas después de varias jornadas de protestas. Y es que, la consejera de Educación, Lucía Figar, aseguró ayer que el curso ha comenzado con tranquilidad en los institutos de Secundaria y que hasta el 20 de septiembre el cuerpo de inspectores de su departamento se encarga de revisar que se cumplen las normas en todos los centros.
Figar explicó que el comienzo de curso está siendo normal, pese a las movilizaciones en contra de la ampliación de la jornada lectiva de 18 a 20 horas semanales.
Además, señaló que a ella «lo que le importa» es lo que acontece a los alumnos, «los sindicatos anunciaron que la del miércoles sería una jornada de lucha y no hubo nada de eso», aseguró.
Según manifestó, el cuerpo de Inspectores de Educación está revisando instituto por instituto para comprobar que se cumplen todos los horarios, que se atienden las medidas de apoyo y de refuerzo de los alumnos y para «garantizar que nadie sin la preparación adecuada imparta una asignatura que no le corresponde».
Pese a estos datos, las protestas por parte de docentes continúan a su salida de la jornada laboral, que se quejan de los recortes impulsados desde el Gobierno de Madrid.
Tanto la consejera como el vicepresidente, Ignacio González, se unieron a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, pidiendo la dimisión del titular de Educación, Ángel Gabilondo, por «alentar a la huelga» y porque, «alguien que actúa así no merece ser ministro». Además, desde el Ejecutivo regional, le instaron a «defender las 21 horas lectivas de los profesores».
Al respecto, Gabilondo afirmó que «respeta» a Aguirre, y recordó que cuando «alguien piensa distinto» a él, «no se debe pedir su cese».
Mientras, en Cataluña, el Tribunal Superior de Justicia (TSJC) suspendió el plazo de dos meses que se dio a la Consejería de Enseñanza de esa comunidad para cumplir la sentencia del Tribunal Supremo (TS) sobre la inmersión lingüística en catalán, hasta que se resuelva el recurso interpuesto por la Generalitat.
