El pliego de condiciones que regirá la nueva contratación del servicio de transporte urbano se está convirtiendo en un campo de batalla en el Ayuntamiento. De un lado, el equipo de Gobierno, que defiende a capa y espada su gestión, argumentando que el tiempo de tramitación es el que corresponde a un servicio de estas características; y del otro, los grupos de la oposición, que critican el retraso con el que se está llevando a cabo, muy dilatado a su parecer.
Si el Grupo Municipal Popular lamentaba el martes “nuevos retrasos, ninguna explicación concreta y una falta de respeto absoluto por el ciudadano”, ayer el portavoz de Izquierda Unida en la corporación, Ángel Galindo, aseguraba que “estos retrasos se empiezan a convertir en una broma de mal gusto”.
El pliego de condiciones del servicio de autobuses urbanos debería haberse aprobado el pasado mes de junio, pero aún no ha llegado ni a debatirse en el pleno municipal, y para Galindo este retraso puede deberse a dos puntos: o a “la incapacidad política para llevarlo a cabo”, lo que significaría que hay “un fallo en la gestión”, sólo achacable al equipo de Gobierno socialista; o a que “lo están retrasando con una intencionalidad política”, procurando que la presentación de los nuevos autobuses se realice cerca del próximo proceso electoral.
Cualquiera de los dos casos, afirmó Galindo, “es reprobable” y son los ciudadanos los que tienen que ‘pagarlo’, ya que seguirán viajando en los antiguos autobuses urbanos un año más por lo menos, pues el contrato sigue prorrogado y es probable que los nuevos vehículos no estén circulando hasta el año 2018, lamentó el edil.
Luquero A pesar de las acusaciones recibidas desde los grupos de la oposición, la alcaldesa, Clara Luquero, sigue defendiendo que la gestión del equipo de Gobierno en este tema es la correcta y aseguró ayer que estas declaraciones se hacen “por desconocimiento del proceso administrativo”.
En este sentido, explicó que el proceso es el siguiente: “El técnico correspondiente elabora el pliego de condiciones técnicas; Contratación elabora el pliego de condiciones administrativas y, como están unidos indisolublemente ambos aspectos, la jefa de Contratación va haciendo sugerencias y proponiendo modificaciones al técnico correspondiente; y lo mismo sucede luego en Intervención. Este es el procedimiento de trabajo habitual en todas las administraciones públicas”.
Así pues, “el pliego va más o menos sobre lo esperado, con alguna demora razonable en un documento que tiene más de 500 folios, pero está dentro de lo razonable —reconoció Luquero—. Habíamos dicho siempre que en el último trimestre estarían ya en vigor las nuevas condiciones, aunque el proceso de adjudicación sea posterior y el contrato se firme a mediados de año, pero lógicamente hacen falta unos seis meses para que las empresas que suministran los nuevos vehículos tengan un tiempo mínimo para proveerlos”.
“Por lo tanto, las nuevas condiciones estarán en vigor a finales del próximo año, esto lo hemos dicho muchas veces, no hay más”, insistió la regidora.
Otro de los aspectos criticados por la oposición es el de que no se han tenido en cuenta sus aportaciones para la elaboración del pliego y eso, dijo Galindo, a pesar de que el equipo de Gobierno no tiene mayoría absoluta, por lo que necesita el voto a favor de otros concejales para sacar adelante el pliego del transporte urbano.
A este respecto, Luquero afirmó que “somos conscientes de que tenemos doce concejales, eso nos lo dijeron los segovianos el día de las elecciones y lo tenemos muy en cuenta, pero los otros grupos han tenido conocimiento de la base del documento en todo momento, hemos tenido varias reuniones y quiero recordar que, tras una primera reunión en julio, habían pasado unos dos meses y tuvimos que mandarle un escrito para decirle que estábamos a la espera de sus aportaciones”.
