El Segosala Segobús aún no sabe lo que es puntuar esta temporada como visitante. A la tercera no fue la vencida y volvió a hincar la rodilla en su visita al Racing Mieres, que se impuso con claridad al conjunto segoviano por 4-1. El equipo dirigido por Ángel Zamora ofreció su peor versión en el pabellón asturiano y apenas tuvo opciones de llevarse algún punto en su tercera salida de la temporada.
Desde el pitido inicial el Segosala dio muestras de que no estaba cómodo sobre la cancha de goma del Racing Mieres, en la que los visitantes fueron incapaces de desarrollar su mejor. El balón circulaba lento y los controles era imprecisos, lo que provocaba que los segovianos perdieran cada duelo individual. Además, los asturianos estaban mucho mejor colocados tanto en ataque como en defensa.
Sin control sobre el juego, los visitantes al menos fueron capaces de dar algún susto en la portería rival. Aunque la mayoría de las ocasiones eran de los asturianos, Pablo Portal con un disparo al segundo palo y Edu con un mano a mano tuvieron la oportunidad de adelantar al Segosala. Pero fue Guille, tras una gran jugada de Julio por banda izquierda, el que remató a la red el primer tanto de la tarde.
Pero la ventaja en el marcador le iba a durar muy poco al Segosala. Ni siquiera tuvo tiempo de comprobar si con la iniciativa en el electrónico la tónica del encuentro sería distinta. En la acción posterior, Josué devolvía la igualdad al duelo.
Un oponente muy vertical
El tanto vino a ser una de las claves del encuentro, como lo fue también el tanto de Jesús en la segunda parte, haciendo bueno el juego vertical del conjunto asturiano que no fue controlado en ningún momento por los segovianos, que pudieron lograr el empate con un remate de Javito.
Aunque se jugaba más cerca de la portería asturiana el peligro lo llevaba el Racing Mieres en sus ataques, y encontrarían premio con el 3-1, obra de Josué, a falta de diez minutos para el final. No bajó los brazos el Segosala, que pudo recortar distancias con un disparo a la cruceta de Edu, pero fue solo una acción aislada. Los asturianos estaban crecidos y los segovianos evidenciaban falta de confianza en la remontada. Ni siquiera con portero-jugador corrió peligro la victoria local.
