El Adelantado de Segovia
jueves, 18 junio 2026
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
El Adelantado de Segovia

Meditación

por Ángel Gracia Ruiz
14 de octubre de 2021
ANGEL GRACIA
Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

El Fondo Monetario Internacional no engaña

El paso por la ciudad de Gómez de la Serna y Puig

ACCIÓN-REACCIÓN

Noticias, artículos, sucesos…, el devenir de la información dirige permanentemente nuestra atención hacia todo cuanto ocurre allá fuera. Y es en el reino del mundo exterior donde se está cociendo un futuro sumamente preocupante. Agendas, proyectos y planes se urden delante de nuestras narices sin que nadie nos haya preguntado al respecto. Escondidas tras eslóganes ciertamente atractivos –léase el sostenimiento planetario, el bien común y tantos otros– se agazapan gravísimas restricciones de derechos y libertades dignas de las dictaduras totalitarias más férreas. Estudiadas manipulaciones provocan el irracional efecto de generar el aplauso ante un ataque personal y directo hacia nuestro propio “statu quo”. Sin comerlo ni beberlo, quienes nos gobiernan están construyendo para nosotros una vivienda a su medida en la que viviremos felices a costa de entregar nuestra individualidad y al precio de robarnos lo propio. Un torrente de normas sin sentido está regando los campos de nuestras vidas. Todo, absolutamente todo, está reglado. En breve regularán la forma de alimentarnos, las horas que tenemos que dormir, aquello que hemos de pensar y con quién debemos convivir. Ya casi todo está sancionado con multas desorbitadas. Conocen lo que compramos, con quién nos relacionamos, a qué lugares viajamos, el dinero que gastamos. Nos han convertido en adictos a un teléfono sin el cual resulta imposible realizar la más mínima interactuación. Y es que se ha instaurado en el mundo una nueva forma de esclavitud sin que hayamos caído en la cuenta de ello, porque nos han robado el tiempo que utilizábamos antes para meditar.

Ya decía Carl Gustav Jung que “el mayor peligro que la humanidad enfrenta no viene de ninguna fuerza externa, como desastres naturales, enfermedades o pandemias, sino de la psicosis colectiva”.

No nos quedemos en lo meramente físico. Sin lugar a dudas, esta infección global viene acompañada por un virus mental que reduce la capacidad de las personas para ver la realidad. El miedo provoca el asentimiento ante normas que, en defecto de aquél, resultarían execrables. La mansedumbre colectiva es el campo de cultivo ideal para sembrar las semillas del control del individuo con la aquiescencia y cooperación de los mismos controlados.

Todo parece indicar que ya estamos embarcados en un viaje de ida que no tiene vuelta atrás y por ello es necesario encontrar las armas adecuadas para afrontar esta nueva situación.

La meditación es una herramienta de probada eficacia desde milenios atrás. Ya en los Vedas –eternos, sin comienzo ni autor, las más antiguas obras literarias de los Indo Arios– se habla de meditación. La palabra “veda” significa conocimiento, no aquel que proviene simplemente de los órganos de los sentidos y cae bajo el campo de acción de las ciencias físicas, sino de ese conocimiento transcendente que le sirve a aquél de sustento y al que denominan “Conciencia”.

Las Upanishads, esa parte final del Veda dedicada al estudio experiencial de ese conocimiento profundo a través de ciertos soportes externos –la meditación–, nos van encaminando hacia la meta del conocimiento de nuestro verdadero Ser.

Puede leerse en la Bhagavad Gita que: “…se dice que ha llegado al Yoga de la Meditación el que no está apegado a los objetos sensibles ni a las acciones y ha renunciado (yendo más allá de ellos) a los pensamientos”.

Patanjali, en sus “Yoga Sutras”, hace dos mil años, definía la meditación como “la continuidad perceptiva en el punto de concentración”.

Hace poco me preguntaba un amigo si meditar era sentarse a pensar. Se trata de estar quieto y en silencio, sí, pero no para pensar, sino para todo lo contrario.

La meditación consiste en enfrentarse a uno mismo, en controlar –detener– los procesos mentales –pensamientos, sentimientos, emociones– que son los que, en definitiva, rigen nuestra existencia impidiéndonos ver las cosas tal cual son. Creer que somos los dueños de nuestra mente no deja de ser un mero pensamiento ilusorio. Basta con observarla un momento para comprobar que es ella quien domina nuestro transitar por la vida. Ese discurrir mental es el causante de nuestra dicha o infelicidad y se erige como el objetivo primordial de ataque por parte de quienes pretenden manipularnos.

Meditando con frecuencia, todo se vuelve claro y transparente, permitiéndonos distinguir lo Real de lo virtual y reconocer dónde se encuentra escondida la Verdad tras ese borbotón de información manipulada. Como efectos colaterales de la meditación, si bien no es su propia finalidad, se encuentra el concedernos estabilidad psíquica, calma mental, equilibrio y tranquilidad. Nos reconecta con aquella concentración perdida que nos acompañó hace tiempo y nos permite ser felices sin dejarnos llevar por lo que ocurra fuera pero, eso sí, siendo conscientes de lo que pasa.

Así que, sentémonos un momento, quedémonos quietos y meditemos.

Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Transparencia
  • Términos y condiciones

¡Gracias!

Para ofrecer las mejores experiencias, nosotros y nuestros socios utilizamos tecnologías como cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. La aceptación de estas tecnologías nos permitirá a nosotros y a nuestros socios procesar datos personales como el comportamiento de navegación o identificaciones únicas (IDs) en este sitio y mostrar anuncios (no-) personalizados. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.

Haz clic a continuación para aceptar lo anterior o realizar elecciones más detalladas. Tus elecciones se aplicarán solo en este sitio. Puedes cambiar tus ajustes en cualquier momento, incluso retirar tu consentimiento, utilizando los botones de la Política de cookies o haciendo clic en el icono de Privacidad situado en la parte inferior de la pantalla.

Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos. El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Estadísticas

Marketing

Características
Siempre activo

Siempre activo
  • Administrar opciones
  • Gestionar los servicios
  • Gestionar {vendor_count} proveedores
  • Leer más sobre estos propósitos
Administrar opciones
  • {title}
  • {title}
  • {title}
No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda