Segovia amanecía acompañada de la lluvia. El agua caía con fuerza a los pies del Acueducto a las 10:00 horas, justo cuando debía dar comienzo la marcha que Apadefim Segovia (Asociación Provincial de Padres y Protectores de Deficientes Físicos. Intelectuales y Mentales) celebra cada primer domingo de octubre. Pero ni siquiera esto fue capaz de ensombrecer el que hace años se convirtió en uno de los dos días grandes de este colectivo en la ciudad (el otro es la tradicional ‘paella de verano’ que se realiza en La Granja).
“Que llueva hoy y no el año que viene”, clamaba el presidente de Apadefim, Maximino Viloria. Este año, la asociación organizaba la ‘38+1’ edición de su marcha, un clásico de Segovia que forma parte del calendario anual de solidaridad, aunque, en esta ocasión, lo hacía con un formato virtual, adaptado a la situación sanitaria, pero con el mismo espíritu. Pese a ello, contaron con la inscripción de más de 500 personas para participar en el formato online, lo que a Viloria le pareció “un éxito”.
“No puede considerarse la número 39”, explicó el presidente. Esta tendría que haber sido la 40 edición, de no ser porque la pandemia obligó a suspender la marcha del pasado año.
Así, a las 10:00 horas tuvo lugar una salida simbólica desde la Plaza del Azoguejo, con la presencia del presidente y la alcaldesa de Segovia, Clara Luquero.
Por segundo año consecutivo, los 470 residentes de Apadefim no pudieron participar en un acto multitudinario de forma presencial, algo que han aceptado “con resignación”. En grupos reducidos para evitar aglomeraciones y acompañados por un cuidador, a las 10:30 realizaron un simulacro de la marcha alrededor de La Lastrilla, con una salida y llegada oficial. Además, en cada centro de Fundación Personas Segovia se llevó a cabo una marcha particular.
Con este evento, la asociación sigue poniendo el foco en las capacidades diversas de las personas con discapacidad y espera alcanzar uno de sus grandes objetivos: dar visibilidad al colectivo. “Si no das visibilidad no existes, es así de triste”, subrayó Viloria. En este aspecto, se muestran satisfechos, tras la repercusión que la marcha ha alcanzado en redes sociales y medios de comunicación. “Aunque todavía no se haya superado la pandemia y sea un día intempestivo a causa de la lluvia, hay que apoyar”, defendió Luquero.
Desde Apadefim, aseguran que su principal intención no es recaudar fondos, aunque todo el que lo desee puede realizar una donación, que se empleará en la compra de medios audiovisuales para la sala de usos múltiples de la entidad.
“Ha habido más gastos y si no recibimos más dinero, esto se viene a pique”, lamentaba Viloria. Ahora Apadefim ha de hacer frente a su próximo reto: los daños económicos que les ha causado la pandemia.
