El Banco Central Europeo (BCE) adjudicó ayer la cifra récord de 529.530,81 millones de euros a tipo fijo en la segunda subasta de liquidez con vencimiento a tres años celebrada por la institución, y que contó con la participación de 800 entidades, según informó el organismo presidido por Mario Draghi.
La cantidad prestada supera así en un 8,2% el anterior registro del organismo, establecido en la primera de estas operaciones de refinanciación a tres años, que tuvo lugar el pasado 21 de diciembre, cuando la institución distribuyó entre los bancos 489.190,75 millones de euros entre 523 bancos.
Respecto a esta última decisión, los expertos pronosticaron que la banca española podría haber solicitado hasta un 20% de los fondos adjudicados, lo que equivaldría a unos 106.000 millones.
En este sentido, el estratega de mercados de IG Markets, Daniel Pingarrón, señaló que las entidades nacionales e italianas podrían acaparar casi el 50% del total subastado, mientras que el economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez, apuntó que, según los datos de enero, las firmas patrias habían acumulado más del 20% del total de financiación a largo plazo del eurosistema, una cuota que, probablemente, habría aumentado un poco tras esta operación.
La inyección de fondos a tres años por parte del BCE permitió relajar significativamente la presión sobre la deuda de los países de la periferia del euro a través del denominado Sarkozytrade, por el que los bancos reciben dinero al 1% y lo invierten en deuda pública a intereses mucho más atractivos, lo que genera un beneficio de manera sencilla para las empresas financieras, aunque incrementa significativamente sus carteras de bonos soberanos.
Tras conocerse el resultado de esta segunda, y en principio última, subasta de liquidez del BCE con vencimiento a tres años, el euro se debilitó frente al dólar hasta 1,3427 dólares, tras haber llegado a marcar un máximo intradiario de 1,3485 dólares antes de llevar a cabo la refinanciación.
Sin embargo, los analistas creen que esta inyección de liquidez en el sistema bancario europeo volverá, en términos generales, a ser utilizada por las entidades para sanear sus balances, y dudan de que ayude a que vuelva a fluir el crédito. Así, el director de gestión de Inversis, Fernando Hernández, señaló que la cifra está levemente por encima de la esperada por el consenso del mercado, pero tampoco llama «especialmente la atención». En su opinión, este dinero permitirá a las entidades resolver sus problemas de liquidez y solvencia a corto plazo, y «ganar tiempo».
El economista añadió que esta cantidad no mejorará, «de momento», el crédito, aunque recalcó que tampoco hay una demanda elevada del mismo, ya que las economías europeas están crecimiento muy poco o, como en el caso de España, contrayéndose. Hernández opinó que si esta ganancia de tiempo logra sanear la situación bancaria, podría verse una mejora del crédito a largo plazo cuando la economía crezca.
Por su parte, la analista de Selfbank, Covadonga Fernández, recordó que la primera subasta no logró que fluyeran los préstamos como se pretendía y los bancos utilizaron buena parte del dinero a cubrir vencimientos y comprar deuda pública.
