Un gran número de personas asistieron en la tarde del sábado a la concentración en defensa de la sanidad pública rural, que estaba convocada por el Ayuntamiento de Cantimpalos. El alcalde de la localidad, Amador Álvarez, tomó la palabra al leer un manifiesto que daba cuenta de la situación en la que se encuentran los habitantes del municipio.
“Todos hemos sufrido la eliminación de las consultas presenciales durante la pandemia y hemos apreciado lo que supone no tener una atención primaria de calidad”, manifestó. Unos meses antes de que se iniciase la pandemia, ya se habían movilizado para exigir que no se rebajase la calidad de los servicios sanitarios y para mantener los dos médicos que tienen plaza en la localidad.
Esto se debe a que, según indicó el regidor, «la Gerencia de Atención Primaria de Segovia ha elaborado unos informes bajo el título de ‘Reorganización de la atención primaria rural del área de Segovia’, que consiste en un recorte de plazas médicas». Así, aseguró que, aunque en principio iban a ser 30, el último informe contabilizaba 17. Esto «supondría la eliminación de dos plazas médicas en la primera fase, a la que habría que restar una tercera en breve», lamentó. De modo que pasarían de quince a doce médicos. «Bien es cierto que aumentarían las plazas de enfermería, pero esto no puede suplir el recorte en la plantilla médica, ya que no tienen las mismas competencias», sostuvo.
A continuación, enumeró una lista de problemas que se habían sucedido en los últimos años. Por ejemplo, la falta de facultativos, el éxodo de profesionales a otras provincias que les ofrecen mejores condiciones, la falta de sustitución de vacaciones, el aumento de las listas de espera o el cierre de consultorios locales, entre otros.
“En nuestra zona de salud, los grandes perdedores serán Lastras y Escalona, pero la reducción de médicos acabará repercutiendo a todos”, anunció en referencia a toda la Zona de Salud Básica de Carbonero. «Si un médico se va de vacaciones, probablemente será sustituido por el de un pueblo que tenga más de uno, como es el caso de Cantimpalos», aseveró. Una situación que ya se produjo el pasado 5 de agosto, cuando una de las médicas se tuvo que desplazar a Fuentepelayo y Zarzuela del Pinar.
Por ello, recordó a la Gerencia que «con la salud no se juega» y «que la sanidad de calidad es lo que merecemos y pagamos, no por vivir en un pueblo con pocos habitantes tributamos menos». Además, mencionó que se habían recogido más de 500 firmas en defensa de la sanidad rural de calidad.
