Expertos en patrimonio cultural gastronómico participan ayer en una jornada en el Real Sitio de San Ildefonso, en la que se abordaron experiencias y estrategias de futuro en un sector tan productivo en España como el del turismo gastronómico. El alcalde del Real Sitio de San Ildefonso, José Luis Vázquez, presentó la jornada, poniendo como ejemplo el modelo de planificación del desarrollo de la localidad, basado en sus tres señas de identidad: patrimonio, medioambiente y vidrio.
Como ponente intervino la subdirectora general de Planificación y Control Alimentarios del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, Cristina Clemente, quien explicó lo que significa alimentación y gastronomía, destacando la dieta mediterránea. “La gente viene a España también a hacer turismo gastronómico; comer es algo más que alimentarse por una necesidad; comer es cultura, es compartir, y eso está unido a nuestra forma de entender la vida, a la cultura mediterránea, donde cualquier hecho importante en nuestra vida está asociado a una comida”, afirmó.
Cristina Clemente señaló que desde el Ministerio de Medio Ambiente, el tema de la alimentación “es básico”. “Primero está la producción —precisó— pero luego está el procesado, y por fin el consumo de esos alimentos sanos, ricos, agradables, y sobre todo, imbuidos y metidos en lo que es la cultura gastronómica, lo que es el compartir”.
Por su parte, el profesor de Economía, Antonio Miguel Carmona, manifestó que el trabajo de las administraciones en la promoción del turismo gastronómico ha evolucionado favorablemente. “Lo que es importante es que exista coordinación entre distintas administraciones, para buscar el valor añadido de cada una de las zonas», explicó. “Desde el punto de vista universitario, como profesor de macroeconomía, se ha puesto en boga en el mundo el desarrollo económico local y eso es como un suelo que tiene una semilla y alguien no le echa agua. Los economistas decimos que si tú riegas sale la planta, existe patrimonio que para atraer el turismo. Por supuesto, en España muchas localidades cuentan con patrimonio histórico, gastronómico y cultural. Solo hace falta que se riegue por parte de las administraciones y, eso es política económica”, concluyó.