Una sensación de desorientación con movimientos lentos fue experimentada por ochenta alumnos de quinto y sexto de primaria del C.E.I.P. ‘San José’ durante el taller ‘Moverse sin verse’ impartido por la ONCE dentro de las actividades de la Semana Europea de la movilidad.
Hasta las 13,30 horas, la plaza del Azoguejo se convirtió en un circuito con obstáculos, donde los pequeños, ataviados con un antifaz y un bastón, tenían que sortear las dificultades que les deparaba el camino. Algunos lo realizaron con muchas dificultades y tenían que ser guiados por sus profesores o personal perteneciente a la ONCE. Otros, sin embargo, se desenvolvieron mejor en el ambiente e incluso adelantaban al compañero que se encontraba delante.
En la actividad también participaron profesores y varios policías locales, que les ayudaban a orientarse durante el recorrido. Además, el taller contó con dos invitados especiales, “Lusi” y “Fiesta”, dos perros labradores que al comenzar y finalizar el taller, junto con sus dueños invidentes, hicieron una demostración de cómo los fieles animales sortean los obstáculos.
A modo de simulación de vía pública se encontraron elementos como conos y vallas que les interrumpían y les obstaculizaban el paso, así se dieron cuenta de cómo es caminar por la calle sin poder ver. Para evitar aglomeraciones y dificultar el camino de los compañeros, los niños iban entrando de uno en uno, con una distancia prudente, al circuito una vez les habían dado el antifaz y el bastón.
Los escolares al salir del recorrido recibieron un llavero junto con una cartulina para aprender braille, por lo que si ya salían contentos y con curiosidad de conocer y aprender más sobre el mundo de los ciegos, con esto su alegría aumentaba.
La alumna del C.E.I.P. ‘San José’, Laura Esteban Gómez, afirmó: “me ha gustado mucho el taller porque nunca había estado a ciegas, aunque me ha costado un poco sortear los obstáculos porque con los adoquines se me trababa el bastón”. Rubén Martinez, otro de los participantes explicó que “es muy dificil hacer el recorrido sin ver nada”.
“La actividad ha sido bastante interesante. A los niños les hemos explicado que la pérdida de la visión no es solamente un juego, como lo que han hecho hoy, sino que el bastón y los perros son elemento muy importantes, no sólo un animal al que acariciar” comentó el director del Centro, Antonio Sanz Giraldo, durante la actividad.
En el taller estuvieron presentes Claudio Congosto, director de la ONCE en Segovia y Rosa Rubio, consejera territorial de la ONCE en Segovia. Congosto explicó que “dentro de la Semana Europea de la Movilidad, la organización trata de concienciar sobre las barreras o problemática que tienen las personas con discapacidad, por ello hemos venido con los perros, para que se vea como podemos liberar los obstáculos con ellos y con el bastón, que es más complicado aún”.
El técnico de rehabilitación de la ONCE, Antonio Tomás, que se encargó de repartir los antifaces y bastones a todos los niños explicó que la actividad “es una buena manera de concienciar a la juventud de la problemática de la gente que no ve o tiene déficit visual”.
Por último, la concejala de tráfico Maria José de Andrés. presente en la plaza del Azoguejo, durante el desarrollo de la actividad comentó que “la Semana Europea de la Movilidad quiere potenciar la reivindicación de la calle para el uso del peatón, y este taller inicia el programa de actividades para concienciar a escolares sobre esta discapacidad sensorial y que sean capaces de ver las trabas que ofrece el entorno a estas personas”.
El director de la ONCE en Segovia también hizo declaraciones sobre las dificultades que se encuentran en Segovia para una persona con discapacidad y afirmó que “hay muchas cosas hechas, pero siempre hay un afán por intentar mejorar. Además, desde el punto de vista arquitectónico la ciudad tiene muchas complejidades, porque es una ciudad antigua y tiene muchos monumentos que hay que respetar e intentar hacerla accesible no es tarea fácil”.
La consejera territorial de la ONCE en Segovia afirmó que “el tema del mobiliario urbano es un inconveniente importante para nosotros, debido a las señalizaciones, y obstáculos como farolas, papeleras, calles estrechas o bordillos, aunque en este tema se ha hecho bastante. También se han instalado semáforos con voz que nos facilita el encontrar los pasos de cebra. En el pavimento sí que se han mejorado cosas, pero los adoquines nos dificultan movernos porque se traba el bastón”.
Entre las mejoras de calles que ha realizado la ciudad, destacaron la de la calle San Francisco “porque han compaginado el poner unas losas lisas que quedan estéticamente bien y han ampliado la acera”.
Por último, Rosa Pérez hizo referencia a los obstáculos que se pueden encontrar por parte de los comercios y pidió que se respeten las alturas de los toldos y las longitudes de las terrazas de verano para que no les obstaculicen el paso.
