El alcalde de Navalmanzano, Pablo Torrego Otero (PSOE), sostiene que en la primera mitad de la legislatura se han podido llevar a cabo inversiones con el objetivo de no solo atraer a potenciales vecinos, sino también afianzar la población que ya es residente en el municipio. A pesar de ello, lamenta que los dos últimos años hayan sido “atípicos” al sufrir el bombardeo de la pandemia. Un imprevisto que, en cierta medida, ha obligado a la corporación municipal a improvisar y a “cambiar proyectos que al principio de la legislatura eran prioritarios”.
“La pandemia, por desgracia, nos pilló con el pie cambiado, como a todas las administraciones y a cualquier ciudadano”, designa Torrego. De esta manera, recuerda algunas de las medidas realizadas para abordar la situación, como las continuas desinfecciones de locales y calles, el reparto de mascarillas y la emisión de bandos que advertían de las recomendaciones.
No obstante, de entre todas las acciones, sobresale la puesta en marcha de un servicio de taxi para llevar a los lugares de vacunación a todos los vecinos que por un motivo u otro no tuvieran medios para desplazarse. “Estoy realmente orgulloso de ello, ha sido un éxito, sobre todo para la gente mayor que no podía conducir”, considera Torrego.
Como la mayoría de las zonas rurales de la provincia, Navalmanzano cuenta con mucha población envejecida. De ahí que alguno de los propósitos del Consistorio sea mejorar la vida de las personas más mayores de la localidad. Así, una de las líneas de trabajo más ambiciosas de la legislatura ha sido la propuesta de un Centro de Día. Un proyecto en el que a día de hoy siguen trabajando: “seguimos atando flecos con diversas empresas para finalizarlo y, sobre todo, para la prestación del servicio”, asevera el regidor.
Sobre esta propuesta, Torrego espera tener buenas noticias para los vecinos “a mediados del próximo año”. Así, la localidad pronto contaría con esta infraestructura, la cual es “muy necesaria”, añade.
Líneas maestras
El alcalde también ha puesto en valor las otras líneas de gobierno, todas relacionadas con el incentivo de atraer a nuevas personas a vivir a Navalmanzano y dinamizar la localidad. “Perder población es inevitable, pero gracias a que la gente es ‘muy de su pueblo’ nos mantenemos”, determina el regidor.
Así, confirma que se va a dar solución al tratamiento de aguas con una nueva depuradora, ya que el municipio ha podido entrar en el Plan de Depuradoras promovido por la Junta y la Diputación Provincial. Por tanto, se va a realizar una inversión “muy importante, de más de un millón de euros”, establece el regidor.
En tercer lugar, también se han sacado unas nuevas normas urbanísticas “adaptadas a las necesidades y a los tiempos en que vivimos”, determina Torrego. De hecho, ya se ha iniciado el proceso para que liciten aquellas empresas que quieran desarrollar estos nuevos planteamientos en un plazo de dos a cuatro años.
“Estamos al 50% de la legislatura y ya hemos cumplido la mitad de las líneas planteadas”, confirma el regidor, a pesar de que la pandemia haya paralizado y alargado los tiempos para su realización.
Desde el Ayuntamiento destacan que el municipio tiene terreno público disponible y suficiente para que multitud de interesados puedan asentarse en el lugar. “Hemos sacado seis parcelas a la venta, hace poco acabó el plazo y ha habido muchos interesados que han apostado por vivir y formar sus familias en la zona rural, por lo que estamos muy contentos”, se enorgullece.
Navalmanzano se encuentra a solo veinte minutos de la capital, lo que le ha permitido mantener la demografía en cifras estables. Aunque la población haya mermado significativamente en los últimos diez años, aún permanece por encima del millar. Por ello, Torrego -junto al equipo municipal- se compromete a poner a disposición de la localidad todas las acciones posibles para que el número de habitantes vuelva a alzarse o, al menos, no disminuya.

Verano de improvisaciones
A principios de este mes, se celebró la fiesta por San Cristóbal en la localidad de manera simbólica. Es decir, se ha llevado a cabo la tradicional misa en honor al patrón en la Ermita y la posterior bendición de vehículos. Un evento que puede ser preludio del verano, donde no se van a llevar a cabo unos festejos como los conocidos -y casi olvidados- en 2019.
“Si el año pasado hablamos de las ‘no fiestas’, este año el término que vamos a utilizar es el de las ‘semifiestas’”, designa el alcalde. Con ello, se refiere a la previsión que desde el Consistorio habían mantenido de realizar actividades culturales y festivas por la celebración de santos Justo y Pastor.
«La pandemia aún no ha acabado, pero pronto veremos la luz al final del túnel»
“Pero la situación cambia a cada momento, hace poco estábamos en una posición magnífica y ahora no es nada halagüeña”, manifiesta Torrego. Esto se debe a que, en las últimas semanas, la tranquilidad del municipio se ha visto perturbada por la declaración de varios focos de coronavirus, lo que obliga a “adaptarse y a seguir improvisando”, asevera el regidor.
A pesar de ello, emite un mensaje de ánimo y esperanza para todos los vecinos de Navalmanzano, a los cuales agradece la nobleza y generosidad que han mostrado durante los últimos meses y, a pesar de todo, siguen demostrando. “Pero no hay que bajar la guardia, no hay que desandar el camino andado por el ansia de juntarnos. Esto aún no ha acabado, pero pronto veremos la luz al final del túnel”, hace hincapié Torrego.
