Ayer la localidad despidió sus fiestas en honor al Cristo del Caloco. El acto central de la última jornada festiva fue la tradicional romería, que como cada año congregó a un elevado número de fieles al cristo y visitantes.
La comitiva partió de la Iglesia Parroquial, en la que previamente se celebró una Misa Cantada y se repartieron sopas de ajo preparadas por la panda ‘la Chundarata’.
El nutrido acompañamiento acompañó al Cristo del Caloco de vuelta a su Ermita, tras pasar una semana en la Iglesia parroquial. Tras una Misa de Campaña, la subasta de insignias y el V Concurso de Carrozas ‘Rafael Muñoz Jiménez’ se celebró la esperada caldereta popular en la explanada de la Ermita.
Por la tarde, los espinariegos despidieron al cristo acompañados de la Banda Municipal del Espinar. Durante el regreso a la villa los vecinos del pueblo bailaron populares jotas al ritmo de la dulzaina y el tamboril en la Pradera del Puente.
Estos mismos músicos además amenizaron la noche en el baile público, en el que se repartieron pastas y una chocolatada organizada por la peña ‘los Kalaveras’.
Asimismo, la nueva compañía de teatro ‘Muñoz Seca’ se despidió por este año con la obra de José Odonell ‘Si lo se no vengo’ en el Centro Cultural.
Los que puso punto y final a las jornadas festivas de la localidad hasta el próximo septiembre fue la traca final, en la que los vecinos de El Espinar dieron el adiós definitivo a sus fiestas en honor al Cristo del Caloco por este año.
La romería celebrada el día de ayer y las actividades que se celebraron alrededor de ella contaron con una gran afluencia de espinariegos y un elevado número de visitantes.
Otro de los eventos más numerosos y populares de las fiestas de la localidad fue la ‘Verbena del Teo’, que reunió a varios millares de personas en la plaza de toros.
En esta fiesta se recuerda el tiempo en el que para celebrar los festejos nocturnos había que reunirse alrededor de la luz del fuego.
Por eso, como ya viene siendo tradicional, los asistentes se congregaron alrededor de una gran hoguera instalada en el centro del coso y bailaron hasta el amanecer, amenizados por la orquesta ‘Party- Up’ y una Discomovil.
Pandas, peñas y vecinos han colaborado para hacer de sus fiestas unos días divertidos y con un ambiente inmejorable, y así conseguir que sus eventos, tanto culturales, como religiosos y festivos, sean una visita obligada para cada vez más visitantes deseosos de pasar un día festivo.