El secretario general del PSCyL-PSOE, Óscar López, reivindicó ayer el debate de ideas, de proyectos y de soluciones en el 38 congreso federal de febrero para ofrecer a los «miles de progresistas» una salida de la crisis económica por encima de las propuestas sobre el modelo de organización del partido y el «ajuste de cuentas».
López, en su mensaje ante el Comité Ejecutivo Autonómico, que ratificó la celebración del congreso regional para los días 14 y 15 de abril en Valladolid, realizó autocrítica sobre los «desastrosos» resultados electorales, lanzó algunas propuestas de futuro y convocó a sus compañeros para fortalecer el partido y presentar una alternativa de gobierno para Castilla y León.
El líder socialista autonómico no ha expresado públicamente su apoyo a ninguno de los dos candidatos a la Secretaría General del PSOE –Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón- porque entiende que ese debate corresponde que lo haga en los órganos internos donde es militante, en Segovia, si bien en las pasadas elecciones fue miembro del equipo del exvicepresidente del Gobierno.
Ante los miembros del Comité Autonómico, realizó una encendida defensa de que el 38 congreso, que celebra el partido en Sevilla del 3 al 5 de febrero, debe servir para «sentar las bases de una mayoría social», desde la puesta sobre la mesa de ideas y de proyectos en el mundo de la globalización y desde una mirada progresista, de un partido fuerte y socialdemócrata.
Por ello, apostó por que «no se encubra la falta de proyecto» con propuestas organizativas sobre la apertura del partido a la sociedad, en una velada critica a la candidatura de Carme Chacón, iniciativas que, si bien, apoyó y abogó por dar un «paso más», estimó que no se puede hacer a «costa de los militantes». «Es como si el cura abronca a los que van a misa», resumió. López sostuvo que la posición de su partido sobre la guerra de Iraq o las propuestas de derechos sociales calaron más en la gente que las organizativas, como las primarias, del 35 congreso.
El dirigente socialista se detuvo en repasar la importancia de los congresos de su partido y, en particular, citó el 28 congreso con Felipe González y el 35 con José Luis Rodríguez Zapatero, en los que vio el «nexo común» de un partido moderno, de una mayoría social y socialdemócrata.
Por ello, reivindicó la «obra política» del primer Gobierno de Zapatero, aunque como sombra admitió el «enredo en la cuestión territorial», que para él llevó a progresistas a alejarse de unos postulados «identitarios trasnochados», motivo por el que estimó que no obtuvieron mejores resultados en las elecciones de 2008.
En la autocrítica sobre los «desastrosos» resultados del pasado 20 de noviembre, estimó que no se debió tanto a las medidas de recorte del gasto público, que se pusieron en marcha en mayo de 2010, sino a la «sensación» de que éstas no hayan servido para la recuperación económica, unido a que «el paro no ha dejado de crecer y distanció a los ciudadanos del PSOE».
López defendió, en las fechas que propone para el 12 congreso autonómico, que hay tiempo para la participación mayoritaria de los militantes, a los que convocó al proyecto iniciado hace cuatro años para fortalecer el partido y para crear una alternativa de gobierno al PP en Castilla y León. “Hay que continuar lo que se ha hecho bien y corregir lo que no se ha hecho bien”, apuntó.
