El Paris Saint-Germain ganó al Chelsea (2-1) en el partido de ida de los octavos de final de la Champions en el Parque de los Príncipes tras una primera parte de constantes idas y vueltas y un segundo tramo de completo dominio local, que acabó imponiéndose con un reivindicativo Edinson Cavani.
La eliminatoria tuvo un comienzo vertiginoso, con un PSG que fue capaz de asediar la portería defendida por Courtois en los primeros minutos, embotellando a un rival de sobra conocido en el torneo continental, contra quienes se midieron en los tres últimos años.
El Chelsea se deshizo de la presión continua a la que fue sometida en los primeros compases con el paso de los minutos y lanzaron sus primeras ofensivas, iniciándose un bonito intercambio de golpes. El Parque de los Príncipes fue testigo de un partido con muchísimo ritmo que dejó grandes detalles de calidad en ambas arcas.
Pese al ida y vuelta que tuvo lugar sobre el césped, el resultado no mutó hasta los últimos instantes de la primera mitad, aunque el empate siguió prevaleciendo. En primer lugar, Ibrahimovic rompió la igualada a balón parado con un golpeo potente y bajo que tocó ligeramente en la barrera, desviando la trayectoria del balón lo justo para que fuera imposible de parar.
La respuesta ‘blue’ no se hizo esperar, y es que el nigeriano Mikel marcó el empate a la salida de un córner en la última jugada de la primera mitad, ya que Velasco Carballo ordenó la entrada al túnel de vestuarios inmediatamente después de su concesión.
A la reanudación, las ofensivas de área a área siguieron su curso, sin apenas descanso, aunque la presencia del Chelsea en campo contrario se diluyó en un escaso margen de tiempo. El PSG obtuvo el control casi total de la posesión, tratando de penetrar el muro establecido por Guus Hiddink.
El resultado fue dado por bueno por el equipo inglés en una de las eliminatorias más igualadas en esta fase de la Champions y se limitó a hacer de su defensa su mejor ataque, echándose atrás y buscando la velocidad arriba de Willian, Pedro o Diego Costa, para salir a la contra.
Pero la sucesión de intentonas parisinas acabó teniendo éxito en las botas de Cavani, reivindicando su sitio en el once titular nada más saltar desde el banquillo. El uruguayo dio a los locales el 2-1 necesario para dar el primer paso hacia los cuartos de final con un remate de primeras de gran dificultad, con escaso ángulo, para cosechar un resultado favorable de cara a la vuelta, si bien el Chelsea continúa muy vivo en esta Liga de Campeones.
