El secretario general del PSOE y candidato a la Presidencia del Gobierno, Pedro Sánchez, aseguró que, de cara a las elecciones generales, “el partido socialista sale a ganar» y que gobernará “con convicciones socialdemócatas” y “tendiendo la mano al resto de formaciones políticas que quieran poner fin a la reforma laboral del PP, aprobar un nuevo Estatuto de los Trabajadores y reconstruir un consenso importante como es el que debe haber en torno al Pacto de Toledo”. De hecho, en rueda de prensa ayer en Málaga, ciudad en la que visitó la Feria, Sánchez insistió en su defensa de un nuevo Estatuto de los Trabajadores para que, así, pueda haber “empleos con derechos y retribuciones justas” y en la renovación del Pacto de Toledo, de modo que “se garantice la naturaleza pública del sistema de pensiones”.
Se trata de unas propuestas que trasladará la próxima semana durante el debate de los Presupuestos Generales del Estado para 2016. Unas cuentas, además, que criticó porque “ponen en riesgo la auténtica recuperación”. “Les falta un modelo de país”, advirtió. Para Sánchez, el PSOE es “una opción de cambio”. “El partido socialista propiciará un cambio que una a los españoles porque la España que dejará al final de la legislatura Mariano Rajoy será una España fracturada socialmente y confrontada territorialmente”, advirtió. Por ello, también dejó claro que “el PSOE trabajará para recomponer esa unión social y territorial”.
Sánchez, refirió, por otra parte, que no le “sorprende” que la Fiscalía haya archivado la denuncia de los socialistas contra el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, por reunirse con el exvicepresidente económico Rodrigo Rato. “El problema es que tenemos un mal Gobierno”, añadió.
Asimismo, invitó a todos los españoles a reflexionar acerca de «qué ocurre en el Gobierno de España para que un ministro del Interior, que con una mano aprueba el recorte de libertades con la ‘Ley Mordaza’ y que con la otra se reúna en privado con una persona que está siendo investigada por delitos tan graves como el blanqueo de capitales o el fraude fiscal, continúe siendo ministro”.
Igualmente, Sánchez incidió en que el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que “aprobó una amnistía fiscal para que se acogieran personajes como Rodrigo Rato, sigue siendo ministro”. “El problema no es que tengamos un mal ministro de Hacienda o del Interior, que los tenemos, sino que tenemos un mal Gobierno”.
