Con motivo del Día Mundial sin tabaco, el Salón de Actos del campus universitario María Zambrano acogió ayer una charla informativa para concienciar sobre los perjuicios del tabaco. La presidenta de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) en Segovia, Ana Sanjosé, aseguró que el objetivo de la jornada era “insistir en que se cumpla la ley y se amplíen las zonas de espacios sin humo, sobre todo para proteger a los más vulnerables, que son los niños”. La entidad recuerda que 9 de cada 10 personas fuman delante de menores, lo que les expone a desarrollar cáncer en el futuro.
“El tabaco es malo, en cualquiera de sus vertientes produce enfermedades en el aparato respiratorio y a nivel cardiovascular”, relató el Jefe del Servicio de Neumología del Hospital General y Presidente del Colegio de Médicos de Segovia, el doctor Graciliano Estrada. El tabaco no solo puede llegar a producir cáncer en aquellos que fuman, sino también en los que respiran el humo de otros. La AECC señala que hasta 16 tipos de cáncer están relacionados con el tabaco.
A su vez, el doctor Estrada estableció una vinculación directa entre el tabaco y el Covid-19. Este aseguró que “está comprobado que los pacientes que fuman tienen más riesgo de enfermar gravemente a causa del Covid, de tener que conectarse a un respirador y de tener una mayor mortalidad”. De hecho, se recomienda que, aunque sea en exteriores, se mantengan las mismas precauciones: uso de mascarilla y distancia interpersonal.
Más espacios sin humo
Antes del inicio de la conferencia, varios grupos de jóvenes fumaban en la puerta de entrada del campus María Zambrano. “La puerta estaba llena de fumadores, precisamente nuestra intención es que estos jóvenes dejen de fumar y que los niños no empiecen a hacerlo”, explicó Sanjosé. Además, recalcó que cada vez es menor la edad a la que los menores comienzan a fumar: en la actualidad, sitúan la media en los 13 años.
La Asociación Española Contra el Cáncer promueve el proyecto ‘Espacios sin humo’. De esta forma, reclamaron el refuerzo de la legislación vigente para blindar como espacios sin humo todas aquellas zonas públicas con presencia de menores, con el fin de alcanzar una generación libre de tabaco. Casi en la totalidad de espacios públicos frecuentados por niños hay restos de humo de tabaco en el ambiente: en el 95,1% de las terrazas, en el 78,2% de las entradas a locales de hostelería, en el 46% de los accesos a los centros escolares y en el 41% de los parques infantiles.
Sanjosé también aprovechó la ocasión para instar al Vicerrector del campus, Agustín García Matilla, a prohibir el consumo de tabaco a las puertas de la Universidad. Ante ello, este garantizó que “tendrían en cuenta la propuesta”.
En base a sus estadísticas, el 60% de los usuarios que acuden a la AECC logran dejar de fumar. Además, ahora están trabajando con atención primaria, para complementar la acción médica con su participación en la deshabituación. En palabras de la presidenta, “con tener un poco de voluntad para dejarlo, es suficiente”.
La prevención del cáncer y la deshabituación tabáquica es una de las líneas de trabajo prioritaria de la asociación. Consideran el consumo de tabaco un problema de salud pública que sigue siendo una de las principales causas de muerte y enfermedad en España.
El humo del tabaco es un sustancial contaminante y afecta de forma directa a la calidad del aire, incluso en espacios abiertos, lo que pone en riesgo la salud de los fumadores y de quienes están con ellos.
