A partir de la próxima semana los usuarios de Atención Primaria de Castilla y León tendrán un sistema de citas para consultas a demanda del paciente, que elegirá, en función de los motivos, cómo quiere ser atendido, aunque para evitar aglomeraciones las citas presenciales serán una de cada dos, el 50 por ciento, un 20 por ciento más que en la actualidad.
Esta es una de la novedades del nuevo modelo de citas a demanda en atención primaria de la sanidad de Castilla y León, para mejorar tiempos y accesibilidad, y que este miércoles han detallado en rueda de prensa la consejera de Sanidad, Verónica Casado, y la directora técnica de Atención Primaria, Elvira Callejo.
Aunque la covid ha llevado a agilizar esta nueva organización de citas a demanda, en la que el usuario decide si quiere ser atendido de forma presencial o telefónica en su centro de salud o consultorio rural, es un sistema que ha llegado para quedarse, y los porcentajes de citas presenciales se podrán restringir si la pandemia se recrudece y llegar a la cita presencial a plena demanda cuando no haya covid, ha explicado Callejo.
Los protocolos para este nuevo sistema estarán operativos para la próxima semana de forma que cuando un paciente pida cita previa a través de los administrativos o canales automáticos pueda decidir si quiere que se le atienda vía telefónica, por que el motivo así lo requiera, o que sea de forma presencial.
En este caso de cita presencial, en centros que tienen su aforo limitado, una de cada dos citas será presencial, y se alternarán los tipos de cita para que no haya dos consultas presenciales seguidas, sin que la atención telefónica implique menor tiempo de asistencia, y con la petición de que no se recurra a ese modelo para consultas banales. Se trata de optimizar la accesibilidad a las consultas y ofrecer por tanto una mejor atención a los ciudadanos que solicitan ver tanto al profesional de Medicina de Familia como al de Enfermería, Pediatría, Fisioterapia o Matronas.
Casado ha recordado que no ha dejado de haber atención presencial aún con la covid, siempre con cita previa, también en el medio rural, con el fin de que un médico no vaya a un consultorio sin ningún paciente, y actualmente esa atención presencial supone ya el 30 por ciento.
El objetivo es modernizar los protocolos hasta ahora vigentes en los centros de salud para mejorar los tiempos y los circuitos establecidos en las agendas de los profesionales, teniendo en cuenta que la pandemia persiste y habrá que mantener de momento un triaje a la entrada de los centros para identificar al paciente con síntomas sospechosos y para garantizar que no haya acumulo excesivo de personas en las instalaciones.
«Es un elemento fundamental para mejorar la organización conseguir que, si se puede evitar, lo que pueda resolver un administrativo no lo haga una enfermera, y lo que pueda gestionar una enfermera no lo haga un médico«, ha defendido la consejera.
Además de la parte de la agenda que se ofrezca a demanda del paciente, cada profesional repartirá el resto de su jornada laboral entre consultas concertadas (programadas), domicilios, actividades docentes e investigadoras y reuniones de equipo.
