“Si las centrales nucleares no superan las pruebas habrá que prescindir de su actividad”, dijo y apuntó que la energía nuclear tiene “sus costes y ventajas”, pero que el objetivo “prioritario” de la energía nuclear es la seguridad.
En este sentido, Sebastián puso sobre la mesa la posibilidad de cerrar antes de tiempo la central de Santa María de Garoña. Momentos antes de reunirse con sus homólogos europeos, comentó que en función de los resultados que obtenga en los test de resistencia “el Gobierno tomará una decisión”, aunque inmediatamente recordó que “hoy por hoy la fecha de cese de actividad es 2013”.
Sebastián se reunió hoy en Bruselas con los ministros europeos de Energía en un consejo extraordinario para avanzar en el diseño de las pruebas de resistencia que deberán aplicarse antes de que termine el último trimestre de este año. Serán más rigurosas que las empleadas actualmente y permitirán medir la seguridad de las plantas situadas en Europa ante situaciones límite como la de un terremoto, una inundación o un atentado terrorista.
“Es prematuro hablar de deficiencias”, tranquilizó el ministro español. Insistió en que las centrales españolas ya incluyen pruebas que atañen a los riesgos sísmicos y que ahora pedirá informes complementarios. “Sabemos que las centrales españolas son seguras, pero no está de más hacer pruebas adicionales”, puntualizó.
Los 27 acordaron coordinar las pruebas a través de los mecanismos reguladores de energía de cada país, que en el caso español será el Consejo de Seguridad Nuclear. Además, promoverán que estados vecinos con instalaciones atómicas como Suiza, Turquía, Armenia o Ucrania sometan a sus plantas a estos test, cuyos resultados se harán públicos “para que los ciudadanos estén tranquilos con respecto a la seguridad de las centrales”, matizó Sebastián. Catorce países europeos tienen instalaciones nucleares, en total cuentan con 143 plantas repartidas por territorio comunitario.
Además de los test de resistencia, los 27 abordaron en la reunión los retos energéticos a los que se enfrenta Europa. El ministro español presentó una propuesta basada en cinco puntos, en los que se incluye potenciar las energías renovables y apoyar su integración, profundizar en las políticas de ahorro y eficiencia energética e impulsar el coche eléctrico. Además, abogó por reabrir el debate sobre el papel del carbón, que según Sebastián “puede servir de respaldo en caso de que haya dificultades de precios o suministro en las materias energéticas”.