Desde hace un buen número de temporadas, el deporte segoviano lleva abogando por hacer suya la máxima de que ‘la unión hace la fuerza’. Pese a las diferencias que sostienen los diversos clubes, y que en algunos casos son irreconciliables, ha surgido otra corriente que apuesta por limar esas diferencias, y apostar por unir ambiciones, respetando ciertamente las singularidades de cada club, pero en busca de un beneficio común.
El ejemplo que desde la temporada pasada han dado el CD La Granja y el CD Quintanar, con un convenio de filialidad muy favorable para ambos clubes, que no han dudado en renovar, ha abierto el camino para que otros clubes puedan recorrerlo. Así, en la jornada de ayer el CP Unami, de la mano de su presidente Francisco Andray, y el CD San Cristóbal, con su máximo representante Luis Huerta a la cabeza, rubricaron en la sede del conjunto azul el convenio de filialidad de cara a la próxima temporada, en el modelo establecido por la Federación Territorial de Fútbol.
De esta manera, ambos clubes podrán hacer trasvase de jugadores de sus distintos equipos tanto de fútbol como de fútbol sala durante la temporada 2016/17, un hecho que sin duda vendrá a favorecer principalmente a varios de los conjuntos que durante la pasada campaña pasaron por problemas por culpa de la falta de jugadoras. A nadie se le olvida que el Unami de Segunda División femenina pudo haber competido de mejor manera si hubiese contado con una plantilla más amplia para hacer frente a las importantes lesiones de jugadoras.
El convenio firmado podría no ser el último que firmara el Unami, que también está en conversaciones con otro club segoviano. Y es que la apuesta de sumar siempre da buenos réditos.
