En todas las familias, las grandes celebraciones suelen culminar en torno a la mesa, compartiendo un buen almuerzo que sirve como excusa para compartir alegrías, confidencias y hacer balance de lo que ha acontecido en el hogar en los últimos tiempos. Ayer, la familia de Apadefim convocó un año más a su generosa prole y a sus amigos para participar en la Pradera del Hospital del Real Sitio de San Ildefonso en la 36 Paella Popular, con la que ponen el punto final a las actividades del curso y cargan las pilas para iniciar una nueva temporada tras el verano.
La labor combinada de las asociaciones de cocineros y pasteleros de Segovia ofrecieron a los cerca de un millar de comensales un magnífico menú con la paella como plato principal, acompañada por una ración de ensalada y un delicioso ponche segoviano. El calor veraniego hizo que el público participante buscara las abundantes sombras del entorno granjeño para disfrutar de la jornada de convivencia; que para los residentes de los centros de Apadefim en Segovia y Cuéllar comenzó por la mañana con la visita al Palacio y los Jardines del Real Sitio.
Tras los postres, el presidente de Apadefim, Antonio Tapia, ejerció de presentador de un emotivo acto que supuso el preludio de las actividades que la asociación llevará a cabo tras el verano para conmemorar el 50 aniversario de su creación. Así, 11 residentes de Segovia y Cuéllar que en 2014 cumplen 50 años recibieron un obsequio que les fue entregado por los representantes de las instituciones que asistieron al acto.
El acto también dio cabida al homenaje que Apadefim tributa a los mayores de 65 años, que este año fue para Goyita Díez Sanz, que es atendida desde hace 29 años en los servicios de la asociación. También hubo espacio para agradecer la colaboración de las asociaciones de cocineros y pasteleros, y del Ayuntamiento de La Granja, así como para premiar al ‘voluntario del año’, una distinción que a partir de este año reconocerá a las personas que dedican desinteresadamente su tiempo a trabajar para la asociación, y que este año recayó en Raquel Yagüe Muñoz.
Tras la entrega de premios, llegó el momento del baile, al que se entregaron con pasión todos los residentes y que puso el punto final a otra inolvidable jornada.
