
Francisco de Paula Rodríguez Martín, por entonces director de la Comisión Provincial de Promoción Cultural, etapa en la que fue creador de importantes actividades culturales, en colaboración con el poeta y escritor de ascendencia segoviana, Jaime Delgado, pensó un buen día dedicar un gran homenaje a nuestro Acueducto instituyendo la celebración de su I Bimilenario.
Poco a poco se fue madurando la idea y se iniciaron las oportunas gestiones entre las respectivas embajadas y directamente luego entre ambas alcaldías, romana y segoviana, hasta conseguir llegar a un feliz final y lograr que el 4 de Abril del citado 1974 quedara marcado como un hito importante en la Historia de la ciudad.
Paco, hombre de vasta cultura, de excepcional memoria e inteligencia y buen escritor, supo impulsar con mano maestra todo lo preciso para el gran acontecimiento. El trabajo fue duro, y no faltaron las críticas (que en esta ciudad son inevitables), pero Paco insistía en que lo importante era la celebración y no tratar de concretar fecha, cosa realmente imposible. Y acertó de pleno en su planteamiento, porque durante un tiempo anterior y posterior se logró que el nombre de Segovia estuviera presente en varios países, especialmente Italia, claro está, todo lo cual ayudó a la promoción turística, porque se repartieron miles de folletos sobre la ciudad, hubo atención en los medios escritos y hablados nacionales y varios extranjeros…
El día señalado se procedió a la inauguración del monumento dedicado a la Loba Capitolina, al tiempo que se anunciaba que la carretera entonces llamada de Boceguillas, que arrancaba de la Plaza de la Artillería, se llamaría en lo sucesivo Vía Roma; agua del italiano rio Tíber, traída en un ánfora por la comisión romana, se depositó en el canal del monumento para que vertiera por los caños de la fuente situada en la terraza de Santa Columba, y todo ello en presencia del ministro español de Información y Turismo y de autoridades romanas y segovianas. El día se remató en el cine Las Sirenas, a las 7,30 de la tarde, en el acto oficial de proclamación del Bimilenario del Acueducto, que abrió el gobernador civil, recién nombrado, Emilio Rodríguez Román. El pregón del Bimilenario estuvo a cargo del marqués de Lozoya, entonces director de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, cerrando el acto el ministro, Pío Cabanillas Gallas.
Como complemento, se presentó el estreno mundial del documental ‘Piedra y agua‘, producido por NO-DO, y cerró la ceremonia un recital del grupo de música antigua Atrium Musicae.
“La conmemoración del Bimilenario no debería ser un simple acto protocolario, sino el soporte de un estímulo para el engrandecimiento de Segovia”
En aquella ocasión dijo el ministro que “la conmemoración del Bimilenario no debería ser un simple acto protocolario, sino el soporte de un estímulo para el engrandecimiento de Segovia”. (Nada se ha hecho caso a las palabras del ministro, ni “desde arriba” ni “desde aquí”; a la vista está).
En la programación diseñada por Paco se mantuvo el “espíritu” del Bimilenario por un tiempo, pues en el siguiente mes de mayo se celebró en el “todavía vivo” Cervantes, una Semana Especial de Cine, con proyección de películas muy famosas entonces, culminando la programación con ‘Jesucristo Superstar’. Y más tarde, del 20 al 29 de Julio, en la Plaza de la Artillería, al pie del monumento, se instaló un gran escenario y un auditorio para 2.000 personas (con aforo completo todos los días) destinados a celebrar el Primer Festival Internacional del Acueducto. Un programa de auténtico lujo con teatro, ballet y música interpretado por artistas y compañías nacionales y extranjeros.
Por desgracia, repito que las palabras y al parecer buenas intenciones del ministro no se han cumplido, y Segovia “perdió” no solo éste, sino también otros importantes festivales, aparte del Internacional y de la Semana de Música de Cámara…aunque estos, existiendo, ya no son lo que fueron.
El número 27 (julio de 2014) de la revista de la Asociación Cultural ‘Plaza Mayor’ se dedicó íntegro al recuerdo de este acontecimiento.
