La ‘pieza del mes’ es una actividad que el Museo realiza durante todo el año con el fin de acercar al público los fondos que forman la exposición permanente, ofreciendo al visitante una explicación monográfica de piezas representativas de un periodo o manifestación artística que se seleccionan y renuevan cada mes.
Durante este mes de abril, el Museo de Segovia ha seleccionado la pieza ‘Mercurio, de Confloenta’, hallada en 1998 en el yacimiento arqueológico de Los Mercados, en Duratón, sitio de la antigua ciudad romana de Confloenta. Está datada entre los siglos I-II d.C. y corresponde a la cabeza de una pequeña estatua de terracota que representa al dios romano Mercurio, con rasgos sencillos pero elegantes.
El rostro presenta una incisión recta para modelar la nariz, pequeña boca con trazos arqueados, que construyen los labios, y flequillo y bucles elaborados con estrías que asoman del pétasos, gorro en forma de casquete semiesférico, del que salen dos alas, propio de Mercurio. La figurilla se podía completar con los componentes habituales de la iconografía del dios, una figura masculina desnuda, con capa, a veces marsupium, sandalias de oro y el caduceo, vara con dos serpientes enrolladas.
El tamaño de la escultura permite identificar la pieza con una estatuilla de lararium, altar doméstico donde se colocaban las figuras, realizadas en bronce o terracota, de dioses protectores del hogar, como los Lares Familiares, los Dii Manes y Dii Penates, así como otras imágenes de divinidades a las que se solicitaba su intercesión en la vida cotidiana. La pieza se recuperó en un sector de la ciudad de Confloenta donde se han reconocido vestigios de espacios, precisamente, de tipo doméstico.
Las estatuillas domésticas de Mercurio son muy habituales en el Occidente romano, testimonio de la asimilación de los componentes ideológicos latinos.
No obstante, la difusión de su culto tuvo una especial acogida en las áreas de herencia céltica. En el área celtibérica este Mercurio latino que escondería una naturaleza divina enraizada en creencias célticas podría ser el reconocido, además de en Confloenta (Duratón), en Vxama (Osma, Soria) y Arcobriga (Monreal de Ariza, Zaragoza), y en Pinar Nuevo, junto a Cauca (Coca, Segovia), y en Salas de los Infantes (Burgos).
