El Hospital Universitario de Burgos atenderá a sus primeros pacientes el 21 de diciembre, fecha en el que se iniciarán las primeras consultas externas en el nuevo complejo hospitalario poniendo fin a una espera de cinco años. Así lo aseguró ayer en Burgos el consejero de Sanidad, Antonio María Sáez, quien recalcó que «éste es el mejor hospital de toda Castilla y León». Será a finales del mes de diciembre cuando el nuevo complejo hospitalario se llene de vida y el momento en el que previsiblemente se inicie el traslado del personal médico y de las distintas unidades, que se prolongará hasta finales del mes de abril. Según explicó Sáez la idea es que el traslado se culmine antes del mes de mayo y que los primeros pacientes, alrededor de 700, sean trasladados en la primavera de 2012 para terminar el proceso.
A falta de que finalicen dos aspectos documentales y de que el Ayuntamiento de Burgos conceda la licencia de ocupación, podemos decir que la Junta dispone ya del nuevo hospital, y que la fecha de entrega, prevista para el 30 de noviembre se ha cumplido. Cabe recordar que la construcción del hospital ha sido realizada por una empresa concesionaria, que será la encargada de gestionar desde este momento 14 servicios asistenciales entre los que se encuentran la jardinería, la seguridad, la alimentación, la esterilización y la limpieza, entre otros.
El consejero recordó que «es cierto que la entrega ha sufrido retrasos» pero declaró que se han producido mejoras y ampliaciones de terreno, por lo que estima que el nuevo hospital es «uno de los mejores» del país y contará con «catorce servicios muy buenos». Asimismo, negó categóricamente que el modelo de gestión público-privada que se ha implantado en el complejo asistencial «suponga privatización alguna», y recordó a los burgaleses que serán atendidos en las mismas condiciones y por los mismos facultativos «de forma gratuita». Asimismo, añadió que los servicios que ofrecerá la empresa concesionaria son de una alta calidad, «por lo que no caben dudas sobre modelos de privatización», apostilló.
El coste total del nuevo complejo es de 314 millones de euros, una cifra ligeramente superior a los 242 millones previstos y que el responsable de la empresa concesionaria, José María Arribas, justificó en un aumento del número de metros cuadrados construidos y en la mejora del equipamiento, «ya que se han comprado los mejores equipos sanitarios del momento». El coste de la obra superaría los 210 millones y el equipamiento rondaría los 104 millones, aproximadamente. En este sentido, el consejero declaró que «no se puede hablar de sobrecoste», porque los cambios que se han producido se han realizado en ampliaciones.
