Las consecuencias del temporal que azota el norte de Castilla y León dejaron ayer sus cifras más reales después de que el Gobierno central presentara un informe ayer en su Consejo de Ministros en el que reconocía que más de 5.000 habitantes de unos 248 pueblos de las provincias de Palencia y León se encuentras aislados a causa de la nieve y, parte de ellos, sin luz ni agua.
Así, la nieve caída en los últimos días dejó aisladas 148 localidades, con aproximadamente 5.000 habitantes, en Palencia y más de 100 localidades en León, en la zona de la Cordillera Cantábrica. Además, cabe recordar que más de 200 personas se quedaron atrapadas el pasado jueves en la A-67 y tuvieron que ser rescatadas por la Unidad Militar de Emergencia, quienes las llevaron a Aguilar de Campo (Palencia) y Reinosa (Cantabria) para ser acogidas en albergues y colegios.
En concreto, la UME trabaja en la provincia palentina con 70 efectivos y 33 vehículos para restituir la vialidad en la A-67, entre las localidades de Aguilar de Campoo y Reinosa, y con 157 efectivos y 47 vehículos en apoyo a la vialidad del interior y limpieza de vías de comunicación de la localidad de Villablino, limpieza de las vías en el Puerto de Aralla y mejora de accesos a Cuevas de Sil, todos en León.
Todos estos trabajos permitieron ayer abrir un carril en cada sentido de la A 67, que une Cantabria con Castilla y León y que es la autovía con mayores problemas en este temporal.
La situación en esta zona es tan complicada que a primera hora de ayer se tuvo que cortar el tráfico ferroviario entre la localidad palentina de Alar del Rey y la cántabra de Reinosa, de la línea de ancho convencional Palencia-Santander, tanto para trenes de viajeros como de mercancías.
En el momento de la suspensión se registraban acumulaciones de nieve de entre 65 y 85 centímetros sobre el carril. Este cierre se une a los que ya estaban activados desde el pasado miércoles entre León-Puente de los Fierros (Asturias) y el tramo Guardo (Palencia)-Arija (Burgos)-Balmaseda (Vizcaya). En ellas trabajan varias locomotoras quitanieves y personal de Adif.
A todo ello hay que sumar que, por la mañana, 32 tramos de carreteras secundarias tuvieron que ser cerradas al tráfico en siete provincias de la Comunidad y otras 57 vías tenían como obligatorio el uso de cadenas.
Además, Valladolid, la única provincia que hasta el momento se salvaba de las nevadas, tuvo ayer un día complicado a causa de la nieve caída a primera hora de la mañana que dificultó la circulación por la provincia.
A todos estos problemas se suman también los 6.012 estudiantes que, otra vez, se quedaron ayer sin poder acudir a clase.
