Los alimentos —especialmente las frutas frescas y la carne de ovino—, así como el alquiler de vivienda y otros servicios como la electricidad, gas y otros combustibles fueron los responsables del incremento registrado en el IPC (índice de precios de consumo) del pasado mes de agosto en la provincia.
El incremento de esté indicador en Segovia fue del 0,4 por ciento, en relación con el mes de julio, en la media de Castilla y León y un punto por encima de la media nacional.
Aunque en lo que va de año, los precios de consumo en alimentación, bienes, productos y servicios han descendido un 0,3 por ciento, la evolución anual muestra que la inflación en Segovia es del 1,4, por debajo de la media regional y nacional.
En relación con el mes de julio, el IPC subió en Segovia en agosto en el sector turístico —en hoteles y otros alojamientos (7,3 por ciento), viajes organizados (5,8 por ciento)—en electricidad, gas y otros combustibles (1,9 por ciento) y alimentación (0,7 por ciento), principalmente.
Sobre esta última destaca el aumento de los precios de consumo en la carne de ovino (6,5 por ciento, respecto al mes anterior), frutas frescas (4,7 por ciento) y pescado (1,8 por ciento).
Por el contrario, las patatas, el alimento más inflacionista de los últimos meses, registró un descenso superior al 6 por ciento. A pesar de esa reducción en el IPC, en lo que va de año su precio de consumo es un 33,6 por ciento superior al existente en diciembre de 2012, según los datos que maneja el Instituto Nacional de Estadística (INE).
En cuanto a la variación anual, además de la patata, los productos o servicios que más han contribuido a la inflación provincial han sido la enseñanza (16%), especialmente la universitaria (más del 20%), los artículos recreativos, deportivos y culturales (8,5%, debido al aumento del tipo de IVA en servicios culturales como el cine), los medicamentos y productos farmacéuticos y terapéuticos, el tabaco y las bebidas alcohólicas.
Por el contrario, los descensos del IPC se deben en el último año a la electricidad, gas y otros combustibles, artículos textiles para el hogar, servicios hospitalarios, comunicaciones y equipos informáticos. En lo que va de año, llama la atención el descenso en los precios del vestido y el calzado.
