Más de siete millones de euros fueron el tema controvertido de la noche del lunes, en la última sesión plenaria de 2015, con carácter extraordinario. Siete votos a favor del equipo de Gobierno, frente a los tres en contra del PSOE —debido a la ausencia de un concejal de su grupo— y los dos de IU, sirvieron para dar luz verde a los presupuestos de 2016.
El alcalde de la villa, Jesús García Pastor, calificó el documento de “serio y con datos reales de la situación del momento”, y recordó que es la tercera vez consecutiva que se presentan antes de terminar el año. Igualmente mencionó el descenso de ingresos motivado por la reducción del IBI y la biomasa, que se ha visto compensado a su vez por el IAE, que ha
aumentado unos 25.000 euros, las plusvalías, unos 20.000 euros, y el Impuesto de Construcciones, que se presupuestó en 110.000 euros. Baja la deuda, como ya anunció, y se queda en un 44%, lejos del 75% hasta el que permite la ley.
Las inversiones fueron el punto de conflicto entre los grupos políticos municipales. García manifestó que su deseo es que hubiera sido un capítulo más amplio, ya que son 232.000 euros totales. La regla del gasto provoca que esta sea la cifra de inversiones, que se utilizará, como ya comunicó el primer edil, en diversas acciones como el arreglo de los aliviaderos de la carretera de El Henar, el control de palomas, la reparación del parque del Pabellón y la compra de maquinaria para servicios municipales, entre otras.
Como en ocasiones anteriores, el alcalde habló de “presupuestos vivos”, sujetos a otras inyecciones económicas que se sucederán a lo largo del año en forma de subvenciones; así, el año pasado, con la participación del Ayuntamiento, se pasó de 300.000 euros presupuestados para inversiones a 800.000 invertidos.
Montserrat Sanz, portavoz del Grupo Municipal de Izquierda Unida, calificó los presupuestos de “poco sociales”, término en el que coincidió el Grupo Socialista. “No cumplen las funciones sociales que necesitan los vecinos y ha habido una falta de participación de los grupos de oposición”, indicó Sanz.
Por su parte, Carlos Fraile habló de los presupuestos como la base de trabajo para todo un año, “bien elaborados pero sin criterio político”. Volvió a decir de este documento que es “poco ilusionador, los vecinos no se sentirán identificados con estas inversiones”, añadió. Fraile quiso dar a conocer datos de inversiones en otras localidades como Campaspero (18%), Torrecaballeros (12%) o Benavente (9%), para compararlos con los de Cuéllar, del 3,12%.
Destacó las acciones a realizar en la carretera de El Henar y el Polideportivo, de las que reconoció su necesidad, pero las definió como “las migajas del Ayuntamiento”. A continuación, el Grupo Municipal Socialista comunicó a los presentes una lista de propuestas en las que podría invertirse, como las que ya hicieron públicas: cubrir las vacantes de la Policía Local y de oficiales de albañilería; arreglo de la acera del cementerio; estudio para el derribo del desescombro del matadero; acondicionamiento de las calles Palacio, Pelota y Europa; eliminación de trampantojos; becas comedor y material para la bilbioteca. De la reciente liberación del alcalde solo apuntaron su acuerdo y recordaron que “debía haberlo hecho hace tiempo”.
El alcalde contestó a estas declaraciones que se trata de unos datos que son reales y los vecinos deben conocer. Explicó también, en cuanto a las plazas de empleo, que el Ayuntamiento reorganizó su plantilla cuando se constituyó su equipo, en función de las necesidades. “Me gustaría que hubiera más, pero estas inversiones no son decepcionantes, al menos son creíbles, cuando antes solo había ruina; se está siendo serio y comprometido”, manifestó. Fraile concluyó afirmando que están de acuerdo en respetar la estabilidad presupuestaria, pero “no inveritr por no gastar, es un error”.
Así finalizó la sesión, sin un acuerdo pero con los presupuestos aprobados.
