El Real Madrid mantuvo su condición de invicto tras salir ayer airoso de un intenso partido en San Mamés ante un aguerrido Athletic Club de Bilbao, al que derrotó por 1-2, gracias a dos regalos de los de Ernesto Valverde que no desaprovechó el enrachado Karim Benzema para sacar tres valiosos puntos y encaramarse a lo más alto de la tabla junto al Celta. No fue un partido fácil como se esperaba para el equipo madridista, a buen nivel en la primera mitad, pero superado en la segunda por el Athletic.
