La Gimnástica Segoviana cumplió con una tradición que desde hace ya tres temporadas le lleva a jugar buenos partidos en el campo de El Plantío, y ante un Burgos que ayer perdió el liderato del grupo octavo logró sumar un empate que bien pudo haber sido una victoria de haber acertado los jugadores gimnásticos con la portería de Aurreko en alguna de las ocasiones que tuvieron en el tramo final del partido.
El conjunto azulgrana superó tácticamente al Burgos en el primer período. Santi Sedano mandó cargar el juego ofensivo del equipo sobre la banda derecha, donde Ramón y Borja pusieron en más de un aprieto a Jesús Muñoz. Fruto de ese ataque llegó la primera ocasión clara del encuentro, después de un fuerte remate de Ramón, que Aurreko despejó al corazón del área donde Roberto, con todo a favor para marcar, envió el esférico por encima del larguero.
La pizarra de la Segoviana hizo que el Burgos apenas lograra enlazar acciones de peligro, pero ello no fue óbice para que el cuadro local consiguiera poner en apuros la portería de Iván, sobre todo por medio de Gerica. No se había cumplido el minuto 13 de encuentro cuando el centrocampista local robó un balón en la medular, y desde la frontal del área obligó al portero azulgrana a enviar a córner. Tras el saque de esquina, de nuevo Iván se vio obligado a intervenir, sacando un remate de José Ángel que ya se colaba.
Porque lo cierto fue que en el primer período los principales agobios para la Segoviana llegaron desde el balón parado. Gerica envió una falta al larguero cuando más parecía rondar el gol el cuadro burgalés, pero poco tardó la Segoviana en volver a tomar el mando del partido, impidiendo que los laterales del equipo local pusieran en complicaciones a la zaga gimnástica con sus llegadas, algo que metió en dificultades al Burgos, incapaz de hacer llegar el balón a sus delanteros en buenas condiciones.
El equipo azulgrana no renunció al contragolpe, pero sí lo usó a cuentagotas, buscando más posesión en la medular, y menos riesgos metiéndose en un partido de ida y vuelta. Borja tuvo su opción de marcar en un remate raso que sacó Aurreko, en otros buenos minutos de la Segoviana. Pero el Burgos volvió a meterse en el partido a base de apretar en el balón parado. José Ángel volvió a mostrar su calidad en el lanzamiento de una falta que Iván desvió a córner, pero la respuesta gimnástica no se hizo esperar, y Ramón Marín estrelló un balón en el larguero después de un saque de falta en el que la defensa local no estuvo demasiado contundente.
Esta ocasión dio paso a una recta final de primera parte en la que la Segoviana apretó de firme al líder de la categoría, llegando a ponerle contra las cuerdas a base de combinar en el centro del campo, y aprovechar el buen hacer tanto de Borja como de Ramón por la banda derecha. Pero el gol azulgrana no llegó, y el colegiado del encuentro dio por concluida la primera parte con el 0-0 en el marcador.
Los dos conjuntos habían realizado un gran desgaste en el primer período, lo que sumado al estado del campo, muy rápido debido a la lluvia caída sobre Burgos, hizo que el encuentro no tuviera el fuerte ritmo del que sí hizo gala en la primera mitad. Pese a ello, la Segoviana continuó imponiéndose en el centro del campo, aunque con menos llegadas sobre la portería de Aurreko, mientras que el Burgos intentaba llegar con peligro en la mayoría de las ocasiones forzando la jugada a través de Pablo Álvarez.
Curiosamente, cuando más estabilizado estaba el partido fue cuando el Burgos consiguió su gol, en el minuto 67 de partido tras un centro de Pablo Álvarez que hizo dudar tanto a Iván como a sus compañeros de la defensa, dejando el esférico en franca ventaja para que Carralero marcara a placer el 1-0, prácticamente en el primer remate del equipo local sobre la portería segoviana de todo el segundo período.
Acusó el conjunto gimnástico el golpe, y tuvo cinco minutos en los que se vio fuera del partido. Pero bastó con que Mariano pusiera a prueba a la defensa burgalesa en una acción en la que el delantero azulgrana no terminó de ver claro su remate, y cuando lo hizo ya tenía a toda la zaga encima, para que la Gimnástica Segoviana volviera a hacerse con el mando del partido, y buscara la forma de hacer daño al líder.
El equipo de Santi Sedano lo intentó por la derecha con Edu, por la izquierda con Ramón Marín, y por el centro con Mariano y Dani Arribas, que sustituyó a Ricardo, dejando a Manu y Roberto con la tarea de crear juego y controlar en el centro del campo las contras del Burgos, que sin embargo comenzó a notar bastante más el cansancio que los azulgrana.
A diez minutos para el final del partido, Víctor Pérez envió un balón al área, donde Manu cayó ante la entrada de Sergio Torres. El colegiado señaló penalti ante las protestas de los locales, y el zurdo lateral azulgrana consiguió marcar el 1-1. Y aún pudo la Segoviana llevarse los tres puntos, si Aurreko no hubiera realizado una acertada intervención en un lanzamiento final de Víctor Pérez que llevaba camino de convertirse en el 1-2. La Segoviana terminó el partido bastante mejor que el Burgos, al que le pesó el encuentro que jugó el miércoles ante la Arandina, y terminó arañando un empate que, si bien a priori parece un buen resultado (y lo es), visto el desarrollo del encuentro puede saberle a poco al equipo azulgrana.
