Alrededor de 300 familias de Castilla y León dispondrán desde el próximo mes de febrero de una tarjeta prepago para la adquisición de alimentos frescos en un proyecto piloto impulsado por la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades, en colaboración con La Caixa, para favorecer la normalización de las personas más necesitadas y evitar su estigmatización.
Según precisó la consejera, Alicia García, esta experiencia piloto, cuyo desarrollo tendrá lugar hasta el año 2017, iniciará su andadura en febrero una vez que el Fondo de Solidaridad, al que La Caixa aportó ya 90.000 euros, determine las entidades que desarrollarán el proyecto y las provincias en las que se llevará a cabo para, después de analizar los resultados, implantarlo en el resto de la Comunidad.
La idea es que las 300 familias, seleccionadas entre la Gerencia de Servicios Sociales y la entidad y corporación local que desarrolle el pilotaje, reciban una tarjeta prepago con un crédito mensual que se asignará en función del número de miembros de la familia para la compra de productos frescos en cualquier establecimiento que tenga habilitado el pago con tarjeta.
Además, la supervisión de los gastos correrá a cargo del trabajador social responsable de cada caso concreto.
La consejera se mostró convencida de que este proyecto piloto tendrá buenos resultados y apostó por explorar las posibilidades del sistema de tarjetas prepago para complementar el servicio de distribución de alimentos —los productos perecederos se repartirán de forma habitual—, mejorar la respuesta a los más necesitados y ofrecer mayores posibilidades de elección a los beneficiarios que podrán adquirir los productos alimenticios que prefieran y elegir así el menú de sus familias.
A esto añadió la posibilidad de utilizar las tarjetas prepago como soporte de las ayudas de atención de necesidades básicas de subsistencia en situaciones de urgencia social. García defendió además que este sistema aportaría ventajas respecto a las entidades gestoras ya que reduciría los costes de gestión y las cargas administrativas de los tradicionales cheques o bonos.
Según los datos aportados por la consejera, el servicio de reparto de alimentos atendió en 2014 a 21.782 beneficiarios del reparto ordinario y 1.813 a través del reparto urgente de alimentos. Por otro lado, con las ayudas de urgencia social se atendió a 8.272.
