El pintor segoviano de Melque de Cercos, Ricardo Renedo, volvió a colgar una selecta colección de óleos que en su conjunto reflejan aspectos de la vida cotidiana y casi ancestral de tiempos pasados con fundamento y base costumbrista castellano-extremeña.
Impresionismo-realismo, pues los enseres que asoman en los lienzos, tienen una simbología íntima y cordial. Así lo definen las denominaciones de los lienzos: «Soldadito», «marioneta», » botellas», «sillas», «perfume», «saxo», «pajar castellano», «loza», «luces y sombras», «Capitán Trueno», «clavel»…. y con diversos espacios trabajados con dispares dimensiones desde 55 x 46 hasta 116 x 89 y todos ellos enmarcados en madera laborada por el propio artista, lo que confiere a las obras de una estructura muy personal y sensiblemente artesanal en lo íntimo.
Ricardo Renedo goza de elevado cúmulo de reconocimientos a través de galardones y numerosas exposiciones llevadas a cabo en lugares de diferente nivel social y de censo de población, nacionales y extranjeras. Madrid, Gijón Pamplona, Segovia Bilbao, Valladolid, Badajoz, Málaga y poblaciones de menor entidad en localidades españolas de renombre y, por supuesto citar Ginebra y Nueva Yord como puntos importantes de referencia.
Las definiciones que aporta el pintor se clarifican por su mensaje subliminal y concreto: «Hay que ser creativo, ser deseado y estar en el sitio oportuno». «El tiempo no es sino el espacio entre nuestros recuerdos». Con respecto a esta obra pictórica que recoge aspectos y momentos retraídos del pasado, dice Renedo: » El tiempo es pasado, presente y futuro que se recicla en cada instante para ser vivido y revivido». Y más determinante aún al comentar que los objetos protagonistas de la obra fueron útiles y necesarios y ahora símbolos de pasados tiempos.
La exposición permanecerá abierta hasta el 9 de marzo.